Grobbelaar, Segers y Fashanu podrán jugar mañana en la Liga inglesa

Los guardametas del Southampton y del Wimbledon, Bruce Grobbelaar y Hans Segers, y el delantero del Aston Villa, John Fashanu, podrán jugar mañana con sus equipos en la Liga inglesa pese a las acusaciones de corrupción que pesan sobre ellos. Sospechosos de haber aceptado dinero para amañar los partidos, los tres fueron liberados el miércoles después de 36 horas detenidos.

Ayer fue puesta también en libertad Melissa Kassamapsi, la novia de Fashanu."Ninguna regla les prohíbe jugar" dijo ayer Graham Kelly, presidente de la Asociación de Fútbol (FA). "En Gran Bretaña todo el mundo es inocente has que no se demuestre lo contrario. En este tipo de asuntos tan complicados, en la FA no podemos suspender a nadie inmediatamente. En el caso de Cantona fue al contrario. Allí fue un caso flagrante".

Grobbelaar y Segers ya se entrenaron ayer con sus equipos. Ellos dos y Fashanu han sido citados por la policía para declarar de nuevo el próximo 4 de julio. "Ya tenía ganas de entrenar", declaró el portero zimbabués. "Fue bueno pasar una buena noche después del infierno del calabozo".

Hasta ahora los entrenadores del Southampton y del Wimbledon no han anunciado la alineación para los encuentros de mañana y, por lo tanto, no se sabe si jugarán Grobbelaar y Segers, pero quien seguro no se vestirá de corto es Fashanu, el delantero del Aston Villa, que está lesionado.

A pesar de los interrogatorios, producidos después de cuatro meses de investigaciones, ninguno de los cinco detenidos ha sido acusado formalmente. La policía describe los arrestos y los interrogatorios como procedimientos de rutina. "Dada la enormidad de la cuestión creo que es lo mejor que podíamos hacer, interrogarlos y dejarlos en libertad hasta una próxima cita para poder continuar con las investigaciones con los datos adquiridos con los interrogatorios", declaró un portavoz de la policía de Southampton. "Actuamos muy limpiamente. No ha habido ningún impedimento en la investigación y la forma en que la manejamos fue perfecta".

La policía ha estado investigando las acusaciones de ' amaño desde el pasado noviembre, cuando el diario sensacionalista The Sun acusó, a Grobbelaar de aceptar sobornos de una mafia de apuestas asiática para perder partidos durante su estancia de 13 años en el Liverpool.

El excéntrico Grobbelaar, de 37 años y nacionalidad zimbabuesa, fue grabado en secreto cuando discutía en una habitación de hotel con su socio la forma en que había amañado algunos partidos. Según The Sun, la misteriosa mafia del juego ganó tres millones de libras esterlinas (unos 600 millones de pesetas) simplemente con uno de los partidos que supuestamente había amañado Grobbelaar. El portero ha proclamado su inocencia repetidamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0016, 16 de marzo de 1995.

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