UGT irá al congreso extraordinario si mañana no ratifica la salida de los disidentes

La UGT vivirá mañana, sábado, una difícil jornada. El comité confederal extraordinario debe decidir si ratifica o no la destitución de tres disidentes de la dirección: José Luis Daza, Gustavo Gardey y Dionisia Muñoz. Con ello, mostrará su respaldo o rechazo a la resolución adoptada el pasado 7 de febrero por el secretario general del sindicato, Cándido Méndez, y la ejecutiva confederal. Si éstos no reúnen apoyos suficientes, UGT se verá abocada a un proceso de congresos extraordinarios, en el que se volvería a repetir el enfrentamiento del congreso de abril del año pasado entre Cándido Méndez y Manuel Fernández Lito.Los estatutos del sindicato dicen que la separación del cargo de miembros de la dirección requiere el apoyo de dos tercios de los 166 componentes del comité confederal, es decir, son necesarios 111 síes. El resultado de ese comité se presenta muy incierto y, mientras el sector crítico asegura que no se reunirán esos refrendos, la dirección cuenta con una horquilla entre los 105 y los 115 votos favorables. Para reunir una u otra cifra son decisivos los votos de la federación de construcción y de otros dirigentes que pertenecían al grupo crítico aglutinado en torno a Lito.

La construcción decidirá hoy en comité federal la postura definitiva que defenderá en el comité confederal de mañana. En la ejecutiva celebrada el pasado miércoles se pusieron de manifiesto claras discrepancias y se produjo un enfrentamiento entre el secretario general, Manuel Garnacho, y el responsable de organización, Teodoro Escorial. Garnacho se resiste a apoyar a Méndez, y no desea romper su alianza con Lito. En cambio, Escorial no quiere un congreso extraordinario ahora.

También el metal, que lidera Lito, decide hoy la posición que llevará a la reunión del sábado. Esta federación, según ha avanzado el propio Lito, no respaldará la decisión de Méndez. Sus aliados de la Unión de Cataluña y de Asturias ratificaron ayer que se abstendrán. Otra importante federación, la de Industrias Afines (FIA), hizo ayer público su apoyo a Méndez.

Rebelión en Madrid

El hipotético congreso es "un enorme sinsentido" para los responsables de 8 de las 11 federaciones de industria que componen la Unión de Madrid. Ayer aseguraron en una conferencia de prensa que incluso el comité del sábado "supone un elemento de desestabilización" del sindicato con el que están en contra.

En su opinión, los tres disidentes deberían haber dimitido cuando se lo pidió la ejecutiva y, más aún, cuando así se pronunció mayoritariamente el consejo confederal del 1 de febrero. También precisaron que esta discrepancia, con su líder Daniel García, que apoya a José Luiz Daza, no va a generar una desestabilización de la Unión de Madrid. De los componentes de la Unión de Madrid, tres votarán a favor de Cándido Méndez y cuatro en contra.

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