Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El fallo del Pentium provocó unas pérdidas a Intel de 63.000 millones

El gigante de los microprocesadores Intel no recordará 1994 como su mejor año. La noticia de que el chip Pentium, el más avanzado de la compañía, tenía un fallo de diseño le ha costado caro. Para ser más exactos: 475 millones de dólares (unos 63.000 millones de pesetas al cambio actual). Ello ha supuesto que haya rebajado sus beneficios hasta los 2.290 millones de dólares, 10 menos que el año anterior.

Esta reserva de una sola vez contra los beneficios del último trimestre nos servirá para cubrir el coste estimado del proceso de reemplazamiento de los chips defectuosos por otros nuevos", explica Gilles Granier, director general de Intel para Europa del Oeste. Este hombre, de 47 años, lleva 13 trabajando en Intel y por eso se atreve a decir que el procesador Pentium es posiblemente uno de los productos más complejos de fabricar hoy en día, "tanto que se puede equiparar un satélite. Basta con tener en cuenta que en un centímetro cuadrado hay colocados 3,5 millones de transistores".En este negocio, comenta Granier, se sabe que un procesador no puede ser perfecto. "Si detectamos una anomalía durante la vida de un chip lo corregimos en la siguiente versión del producto. Eso es lo que ha venido haciéndose desde siempre y el ámbito industrial entiende esta, dinámica", asegura, tratando de justificar por qué la compañía no hizo público el problema hasta diciembre cuando lo sabía desde el verano. "Cuando detectamos el fallo que afecta a la parte del chip que se encarga de las divisiones matemáticas, evaluamos las posibilidades de que afectara al usuario normal y vimos que eran muy remotas, una vez cada 27.000 años", explica.

Sin embargo, la cotización. de Intel en la Bolsa de NuevaYork se tambaleó en diciembre cuando IBM paralizó la venta de sus ordenadores equipados con este chip, por entender que el fallo podría darse cada 25 días. "Existen entre cinco y 10millones de chips Pentium con este fallo instalados en el mercado. Si fuera como dice IBM, recibiríamos un número elevado de quejas diariamente. Sin embargo, hasta que un matemático introdujo su caso en la red Internet, no hubo una sola queja por parte de nadie", argumenta Granier.

Según este directivo, hasta ahora sólo se han dado dos casos de anomalía y ambos relacionados con cálculos científicos. No obstante, muchos usuarios han llamado preocupados por el problema y han pedido la sustitución de sus microprocesadores. "En Europa, hemos abierto 40 líneas de atención al cliente. Nuestra política es reemplazar los Pentium defectuosos sin hacer preguntas en cualquier momento de la vida del chip y de forma gratuita para el usuario". La compañía ha firmado acuerdos con Olivetti, ICL, Granada Computer y Digital con el fin de que los clientes tengan próximos centros de asistencia técnica a los que acudir.

Inversiones

Para Granier es muy complicado especular por qué IBM decidió paralizar la venta de sus ordenadores equipados con Pentium. "En este caso", dice, "IBM, tiene una identidad dual porque es cliente y competidor nuestro a la vez; con ese escenario cualquier especulación es posible. Lo que está claro es que no queremos declarar la guerra ni a IBM ni a nadie. Pero en cualquier caso, creemos que la razón habrá sido más seria que la de querer conseguir ventajas comerciales para su chip Power PC".

Intel prevé lanzar en 1996 otra generación de chip en la que ha invertido unos 10.000 millones de dólares, frente a los 5.000 millones que invirtió en el Pentium.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de enero de 1995

Más información

  • "No vamos a declarar la guerra a IBM", dice el director para Europa