Ir al contenido
_
_
_
_
EL 'CASO BANESTO'.

Nochebuena en Alcalá-Meco

El rastrillo de rejas de Alcalá Meco se cerró a las 15.10 de ayer a las espaldas de Mario Conde. El ex banquero ya llevaba 25 minutos en el recinto carcelario y tenía delante el módulo de ingresos de esa prisión, donde convivirá con Arturo Romaní y con Julián Sancristóbal. Conde fue sometido a un reconocimiento médico después, de que tocara el piano (toma de huellas dactilares), se le fotografiara y se le entregara el paquete de productos higiénicos. Llegó tarde para la hora de comer y entró directamente al módulo de ingresos, donde tendrá celda para él solo.El ex presidente de Banesto pasará la Nochebuena entre rejas, donde, a falta de más festejos, habrá buen menú. En la cena de Nochebuena habrá entremeses (jamón serrano, lomo,

embuchado y queso curado), menestra de cordero, salmón a la plancha con salsa rosa y, de postre, turrón, fruta y flan. El festín en la prisión sigue, con el almuerzo de Navidad, que arranca con melón con jamón, para seguir con paella (incluye cigalas y langostinos, chuletón de ternera con patatas y fruta, natillas y turrón. El cierre con café y puro.

Conde ha ingresado en prisión ocho días después de su amigo Romaní. Éste, "tiene amigos y vive aquí distendido y relajado, incluso cuenta chistes", según medios de la prisión. "Pasa el día jugando al parchís y está vestido con un chándal que le ha traído su familia. Parece que lleva toda la vida en la cárcel de lo bien adaptado que está".

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_