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BODA REAL

La infanta Elena se casa con Jaime de Marichalar

La petición de mano se realizará el próximo sábado en la Zarzuela, y la boda, en primavera

Elena de Borbón y Grecia, infanta de España, de 30 años, y Jaime de Marichalar Sáenz de Tejada, un año mayor, protagonizarán la próxima primavera la primera boda real en España desde hace 88 años. Ayer, la Casa del Rey anunció el compromiso matrimonial. La petición de mano tendrá lugar en el palacio de la Zarzuela el próximo sábado. La Infanta se encontraba ayer participando en una cuestación de la Cruz Roja cuando se difundió la noticia. Marichalar estaba en París trabajando. Los protagonistas evitaron hacer declaraciones. La Reina, en cambio, no ocultó su alegría: "Como madre, estoy encantada". La petición de mano de la Infanta se hará en la intimidad, con tan sólo la presencia de las dos familias. Posteriormente, la pareja posará en los jardines.

Ayer llegó a Madrid don Felipe, procedente de Washington, para asistir hoy, en Oviedo, a la entrega de los premios Príncipe de Asturias, y el sábado a la pedida de su hermana mayor. Don Felipe, de 26 años, y doña Cristina, de 29, no mantienen, al menos de manera oficial, compromiso sentimental alguno.La confirmación del noviazgo es la culminación de una interminable sucesión de desmentidos. Antes del verano, hubo fuertes rumores que apuntaban al inminente anuncio del compromiso oficial. La oficina de prensa de La Zarzuela admitía la amistad entre doña Elena y Jaime de Marichalar, pero negaba que se fuera a oficializar la relación. No obstante, en círculos cercanos a la familia real se hablaba de la satisfacción de los Reyes por la inminente boda de su hija mayor. Todo parecía apuntar entonces a que el Palacio de Marivent, en Mallorca, iba a ser el lugar elegido, para el anuncio. Sin embargo, ya en julio amigos de ambos hablaban de ruptura o, cuando menos, de "cierto enfriamiento en su amistad".

En los últimos meses no se ha publicado una sola fotografía de ambos juntos ni noticias de que se hubieran reanudado los encuentros. De hecho, el anuncio de ayer ha causado una gran sorpresa, incluso en su círculo de amigos.

La íntima amistad entre doña Elena y Jaime de Marichalar se descubrió hace algo menos de un año, cuando unas fotografías mostraban a ambos en un concurso hípico en la inmediaciones de París. Él cargaba con las maletas de ella mientras se encaminaban al vehículo de la infanta. Rápidamente se extendieron los rumores de noviazgo. Rumores que fueron desmentidos tanto por amigos de ambos como por portavoces de La Zarzuela. Los protagonistas, mientras, guardaban el más absoluto de los silencios. Sin embargo, a raíz de estas fotos se supo que la relación entre de ambos venía de lejos.

Los dos jóvenes se conocieron en París en 1987 en un curso de literatura francesa. Dos años más tarde, en la primavera de 1989, coincidieron con otros amigos en un viaje a la India, Nepal y Bután. Desde entonces, de manera esporádica, se fueron multiplicando las salidas de la pareja.

La afición de doña Elena a la hípica ha facilitado, en los últimos tres años, los encuentros. La hija mayor de los Reyes de España decidió confiar sus caballos de concurso al ex jinete olímpico portugués Manuel Malta Da Acosta, establecido en Chantilly, en las afueras de París. Este lugar ofrece a la infanta una gran privacidad para practicar su afición favorita. Marichalar, economista, que reside en París desde hace siete años, se brindó en repetidas ocasiones a hacer de anfitrión de doña Elena en sus visitas a la capital francesa.

Las citas se llevaron en medio de gran discreción. De hecho, apenas hay fotografías de los protagonistas de esta historia. Doña Elena frecuentaba en Madrid a los amigos de Marichalar, la mayoría de ellos relacionados con la hípica. Era frecuente verla acompañada de Alfredo Fernández Durán, miembro del equipo nacional de saltos de obstáculos. En numerosas ocasiones se habló de un posible noviazgo entre ambos. Pero el jinete salió repetidamente al paso de los rumores: "Somos amigos y tenemos muchas aficiones en común". A la infanta, además de los caballos, le gustan los coches y bailar.

En el pasado se atribuyeron a doña Elena otras relaciones. La que dio más que hablar fue la que mantuvo con otro jinete, el sevillano Luis Astolfi. Los encuentros fueron regulares y las fotos llenaron las portadas de las revistas del corazón. Pero tras dos años de noviazgo no confirmado llegó la ruptura. Astolfi se casó poco después con Isabel Flórez. En la primavera pasada la revista Hola, muy cercana al Palacio de La Zarzuela, anunciaba en. su portada la inminente boda de la hija mayor de los Reyes de España, si bien ofrecía el nombre de tres posibles candidatos: Alfredo Fernández Durán, Jaime de Marichalar y el archiduque Jorge de Habsburgo. El aristócrata alemán es un gran amante de España y muy aficionado a los toros. La abuela paterna de la infanta, doña María de las Mercedes, condesa de Barcelona, veía con buenos ojos el enlace con éste último.

Pero, finalmente, Marichalar ha sido el elegido. Todo apunta a que la hija mayor de los reyes, segunda en la línea de sucesión al trono, fijará su residencia en París. Él acaba de conseguir en la capital francesa un nuevo trabajo en el banco suizo Crédit Suisse. La lejanía de Madrid permitirá a la pareja iniciar con tranquilidad y discreción su nueva vida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de noviembre de 1994