Juan Madrid: "En el siglo XX, la aventura está en la ciudad"

Llegó bañado, como él se pone para las presentaciones. Pantalón vaquero, corbata de flores y chaqueta "de convención" completaban su indumentaria.. Juan Madrid (Málaga, 1947), uno de los maestros del género policiaco, llegó ayer al restaurante donde s presentaba Crónicas del Madrid oscuro, una colección de 47 relatos editados por EL PAÍS/Aguilar, dominando la situación: "Una cervecita", le ex petó al camarero nada más en trar. "Me ha traído un taxista que dice que hay que matar a todos los negros y magrebíes", le dijo a uno casi al tiempo que le preguntaba a un amigo: "A qué hora os retirasteis anoche".Juan Cruz, editor de Alfaguara y EL PAÍS/Aguilar, que actuó como maestro de ceremonias, calificó la última obra de Juan Madrid como un viaje a las tinieblas. "Es una contribución a la parte olvidada de la ciudad. Esa parte donde la ciudad pierde su nombre y se vuelve oscura", aseguró.

Joaquín Leguina, presidente de la Comunidad de Madrid, presentó el libro y aclaró: "El corazón siempre es un lugar oscuro y el de Madrid también. En estas crónicas, periodismo o literatura, da igual, ni lo sé ni me importa, se desvela el corazón de la ciudad, y no sólo para los que no la conocen, sino también para los que la queremos y la sufrimos". Leguina rechazó las etiquetas sobre el madrileñismo tópico y vaticinó que los relatos cortos serán un éxito seguro, "porque quiero que mi amigo Juan gane dinero, claro".

Un niño de la calle

"Yo, que fui un niño de la calle y que ahora soy un viejo de la calle, no he olvidado un libro de urbanismo que me hicieron leer cuando era pequeño. En él aprendí que la educación y los buenos modales abren puertas ' principales. Y aquí estoy". Con estas palabras inició el autor de Crónicas del Madrid oscuro la presentación de su libro. "La novela de aventuras es imposible que se dé en el mundo actual. A finales del siglo XX la aventura sólo se da en la ciudad", dijo.

Sobre los cuentos, publicados originalmente en Diario 16, Juan Madrid explicó que son fruto de su presencia constante en la plaza del Dos de Mayo.. "Practico lo que siempre me ha gustado desde que era niño, escuchar relatos. Y eso ha marcado toda mi vida. Veo historias en todas partes, en los cuadros, en la música... Me gusta la música que cuenta cosas como el cha-cha-cha o el bolero. Es un defecto que no puedo evitar. Cada noche sueño que alguien viene y me cuenta la historia más maravillosa y genial que he oído nunca".

Madrid, que ha publicado Un beso de amigo, Regalo de la casa, Las apariencias no engañan y Días contados, aseguró que sigue sin estar del todo satisfecho con las historias que cuenta: "Siempre quiero más". Aunque si tuviera que hacer una excepción con su obra serían estos relatos, que, explicó, tuvo que reescribir gracias a que no sabe manejar el ordenador y se perdieron. "Escribo desde la ignorancia más absoluta. El escritor lanza una flecha al aire esperando que la flecha llegué a algún sitio". Los cuentos están agrupados bajo los epígrafes de el amor, la calle, las mujeres, la policía y la muerte.

Crónicas del Madrid oscuro incluye, además de correcciones realizadas con su propia letra, un mapa del barrio de Malasaña -una especie de guía para que el lector haga su propio viaje"-, en el que señala con flecha! el bar donde toma el cafelito, un buen restaurante de comida casera, la librería VIP -"única abierta en festivos"-, y el lugar donde nació Ton¡ Romano, protagonista de algunas de sus novelas.

El periodista comentó que la cartografía le fascina, y que precisamente uno de sus libros de cabecera es La isla del tesoro. "Madrid está lleno de islas y mapas mentales. Cada uno llevamos un plano dentro de una isla distinta". A lo que Leguina añadió: "Madrid hay muchos".

Tras el intercambio de discursos, la comida transcurrió por los derroteros qué, marca la actualidad. Se habló de taxistas asesinados de un tiro en la nuca, de magrebíes perseguidos, del teatro, de las celebraciones del 20-N y de la virilidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 22 de noviembre de 1994.

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