El regreso

S. S. La selección española partió ayer por vía aérea hacia Nueva York, donde pernoctó en un céntrico hotel de Manhattan. El grupo abandonó Boston poco después del encuentro. Un avión chárter esperaba a la delegación española en su última jornada en el Mundial de Estados Unidos. La expedición saldrá hoy a las 17.00 horas (horario estadounidense) con destino a España.
La mayoría de los jugadores ha decidido regresar a España, aunque algunos prolongarán su estancia algunos días en EE UU.
La selección no ha conseguido superar una imagen en la historia de España en el Mundial: la del gol de Zarra a Williams, en aquel Inglaterra-España jugado en el Maracaná de Rio de Janeiro el 2 de julio de 1950. Un tanto que alumbra un archivo ennegrecido por un fútbol efímero, presidido más por acciones puntuales como los cuatro goles de Butragueno contra Dinamarca en México-86 o los de Michel en Italia-90 o los de Caminero en Estados Unidos-94.
El grupo de Eizaguirre y Benito Díaz se consoló entonces, en Brasil-50, con un cuarto puesto entre 13 competidores. Tras eliminar al conjunto inglés, el mismo en el que jugaban Stanley Matthews y Tom Finney (1-0) y empatar con la futura campeona Uruguay (2-2), la derrota contra Suecia (3-1), la campeona olímpica, en el partido por el tercer y cuarto puesto, tuvo un sabor agridulce para los españoles.
No hubo una actuación parecida estadísticamente hasta que llegó la Quinta del Buitre. Los penaltis, sobre todo el que le paró el belga Pfaff a Eloy, echaron a la selección de México-86 cuando se disponía a disputar la semifinal contra la que sería campeona Argentina. Otra vez los cuartos le pesaron demasiado al equipo español. La historia se repitió ayer en Estados Unidos. España se quedó en los cuartos.


























































