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Una instruccion del Ejército permite dar lo permisos a soldados para ahorrar comida

El Ministerio de Defensa matizó ayer una instrucción del Estado Mayor del Ejército de Tierra que permite conceder permisos extraordinarios a los soldados para ahorrar el rancho. Según una nota difundida anoche por dicho departamento, "no será necesario conceder permisos extraordinarios con carácter general a los soldados en ninguna unidad", ya que hay fondos suficientes para atender a su alimentación y, si en algún caso faltara dinero, se asignaría la cantidad necesaria mediante un crédito.La nota de Defensa venía a matizar una instrucción de la División de Logística del Estado Mayor del Ejército, de 28 de abril pasado, en la que se reconoce que "desde el año 1992 se ha ido acumulando un déficit de la partida presupuestarla de alimentación que, de acuerdo con el gasto producido en el primer trimestre de 1994, puede alcanzar a final de año un nivel del 14,5% de las cantidades presupuestarias".

El texto, que se difundió tras su llegada al Gobierno Militar de Granada, precisa que "este déficit no es posible traspasarlo a años sucesivos, como ha venido sucediendo hasta el presente", debido a las nuevas normas presupuestarias. En consecuencia, ordena deducir en las cantidades devengadas por alimentos el equivalente a 40 días por soldado para las guarniciones de Ceuta, Melilla, Canarias y Baleares; y 84 días por soldado -repartidos en 36 durante el primer semestre y 48 durante el segundo- para las unidades de la Península.

"Mala interpretación"

El párrafo conflictivo de la instrucción es el que indica textualmente: "Se autoriza a conceder permisos extraordinarios durante los meses de verano cuando se estime necesario para completar las deducciones previstas"; lo que supone conceder días extras de vacaciones para ahorrar el rancho. Fuentes de Defensa atribuyeron a una "mala interpretación" la noticia de que los soldados de Granada iban a disfrutar de un permiso extraordinario de 84 días, ya que en este cómputo se incluyen las vacaciones ordinarias y los fines de semana.

Las mismas fuentes indicaron que el objetivo de la instrucción es precisamente excluir estos días en que los soldados no comen en el cuartel para que las unidades cobren las cantidades efectivamente consumidas. No obstante, la instrucción del Ejército abre la puerta a permisos extraordinarios que no entran en los planes del ministerio.

Según la nota de Defensa, la asignación mínima para alimentación es de 475 pesetas por soldado y día; aunque en realidad se eleva a 650 debido a que en condiciones especiales, como las maniobras, se recibe una cantidad superior. El presupuesto total del Ejército de Tierra para alimentación durante 1994 asciende a 18.874 millones de pesetas, de los que se habrían gastado 6.676 millones en los cinco primeros meses, por lo que quedaría dinero suficiente para el resto del año, según la nota oficial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de junio de 1994