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Amaya Iglesias vuelve a danzar en Madrid con la eterna 'Giselle'

La bailarina, de 18 años, trabaja normalmente en Francia

El Ballet de Nancy, la segunda compañía más importante de Francia, ha viajado a Madrid para interpretar la obra cumbre de los ballets románticos, Giselle. La zaragozana Amaya Iglesias, de 18 años, que desde hace dos es primera estrella de esta compañía, es quien da vida a la pequeña campesina a quien el engaño amoroso la condena a errar eternamente como sombra blanca.

Amaya Iglesias, hija de una profesora de música, comenzó bailando a los cuatro años en la mítica escuela de su paisana María de Ávila. "Ella fue mi única profesora, la que me enseñó todo. Principalmente, a dominar la técnica para luego poder olvidarla y abstraerse. Para ella, ser artista es compartir los sentimientos y transmitirlos", dice la joven artista, que añade: "Yo estoy dispuesta a bailar y hacer todo lo que me pidan bajo una sola condición: comprenderlo".Hace dos años, en el Concurso de Eurovisión de Danza en Helsinki, el director del Ballet de Nancy, Pierre Lacotte, se quedó prendado del carisma, las cualidades dramáticas y artísticas de la bailarina, que entonces tenía tan solo 16 años.

"Fui al concurso", cuenta Lacotte, "porque necesitaba bailarines masculinos para la compañía. Pero contraté a Amaya; el primer papel que le di en la compañía fue el de Giselle, y, tras dos representaciones excelentes, la nombré estrella principal. Es una bailarina tenaz, con gran orgullo y dignidad. Ahí brota su carácter español".

Desde entonces, además de ampliar el repertorio, ha bailado Giselle más de setenta veces con grandes figuras de la danza mundial. A pesar de sus 18 años, es una de las bailarinas más admiradas en la escena internacional. En las representaciones en España bailará con Andréi Fedótov, una antigua estrella del Bolshoi y estrella masculina actual del Ballet de Nancy.

La bailarina Amaya explica que de su estancia en el extranjero lo más duro ha sido estar lejos de su familia. "Aunque Lacotte contrató conjuntamente a mi hermana, también bailarina, de forma que continuáramos juntas", dice Amaya.

"Estar en el Ballet de Nancy es una maravilla y me ha dado la oportunidad de aprender, de bailar con grandes figuras como Laurent Hilaire y en grandes escenarios, como la ópera de París. Para bailar es necesario estar en el extranjero", prosigue la joven bailarina española.

Este año se celebra el 150 aniversario de Giselle, estrenado en la ópera de París en 1841 a partir del libreto que el poeta Théophile Gautier dedicó a su amada, la conocida bailarina Carlotta Grisi, la primera Giselle.

Teatro Albéniz. 20.30 horas. Hasta el 15 de mayo. Precio: 1.500 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de mayo de 1994