Los 167 ataques fueron de trámite
Zaragoza y Celta iniciaron un total de 167 acciones ofensivas y no fueron capaces de marcar. Se perdieron con tanto trámite. El Celta, por defecto, apenas pisó el área; el Zaragoza, por exceso, se pasó con centros poco precisos.
Diferencias sólo hubo en la primera parte, o más aún, en los primeros 18 minutos. En ellos, el Zaragoza planteó un juego profundo y constante. De los 19 ataques que emprendió, 14 llegaron al área, siete de ellos consecutivos, y que convirtieron a Cañizares en protagonista.
El equilibrio se alcanzó en la segunda parte, después de que el Zaragoza hubiera mostrado en la primera una mayor disposición ofensiva: 44 ataques y 27 llegadas al área, por 23 y 6, respectivamente del Celta. Tras el descanso, ligera ventaja del Celta: cuatro ataques más, cuatro llegadas más y una jugada de peligro más.
La prórroga justificó el lanzamiento de penaltis ante la igualdad exhibida por ambos equipos en este periodo. El Zaragoza se estiró sólo un poco más, pero no como producto del acierto, sino de su talante. La Copa fue para el equipo que más quiso ganar.


























































