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Seis jóvenes vascos afirman que fueron apaleados en Jaca entre gritos de "etarras"

Los alcaldes de las localidades guipuzcoanas de Zarautz, Zumaya y Tolosa han solicitado a su homólogos en Jaca (Huesca) que investigue las presuntas agresiones sufridas por una decena de jóvenes guipuzcoanos la madrugada del domingo en las calles de la localidad oscense. Seis chavales de Zarautz denunciarán ante el juez la paliza recibida a manos de una treintena de desconocidos, que les increparon llamándoles "vascos hijos de puta" y "etarras".El incidente se inició cuando los guipuzcoanos estaban tomando copas en un bar de Jaca. Según el relato de las víctimas, un grupo de unos cinco jóvenes comenzó a insultarles, por lo que decidieron abandonar el local para evitar posibles agresiones. Poco después, añade una de las jóvenes guipuzcoanas, y cuando ya estaban en otro bar, comenzaron a recibir insultos y amenazas de una treintena de personas entre las que estaban los jóvenes que les insultaron en el anterior local.

"Cuando salimos a la calle agarraron a Mikel A.R. y entre varios de ellos le dieron puñetazos y patadas en la espalda mientras le decían: 'un etarra menos' y le dejaron en el suelo", señala Leire T. "Cuando uno del grupo se fue en busca del coche para abandonar el lugar pasamos por delante de la Guardia Municipal, que se encontraba en la misma calle, y les dijimos que hiciesen algo. No obtuvimos ninguna respuesta", añade la muchacha.

Mikel A.R fue atendido en el hospital de Jaca. El parte médico elaborado en el Hospital de Guipúzcoa se afirma que el joven presenta "una fractura en la tercera apófosis lumbar y contusión renal".

La Policía Local de Jaca ha abierto una investigación sobre los hechos. Tras una reunión ayer en la localidad oscense entre los alcaldes de Zarautz y Jaca, ambos ediles quisieron rebajar la tensión surgida tras hacerse públicos los incidentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de marzo de 1994

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