La campaña italiana empieza con normas estrictas en los medios informativos
La campaña para las elecciones generales italianas del 27 de marzo, que comenzó ayer formalmente, se desarrollará con estrictas limitaciones en el uso de los medios de comunicación, y en especial de las televisiones, impuestas por la nueva ley electoral que ha introducido el sistema uninominal y mayoritario.Queda prohibida toda publicidad filmada o escrita orientada a difundir las características de un partido o movimiento, y únicamente se admite la de petición de voto. Pero más importante aún es la prohibición de que los candidatos y hasta los simples representantes de partidos puedan intervenir durante toda la campaña en los debates-espectáculo que ocupan las horas punta de casi todas las cadenas televisivas, públicas o privadas, que además tendrán que facturar a tarifas oficiales el costo de los espacios a los partidos intervinientes, de modo que ningún partido pueda recibir ayudas encubiertas.
Esta norma contra la publicidad encubierta pondrá fin al apabullante predominio de presencia televisiva en las dos últimas semanas del empresario Silvio Berlusconi, quien se despidió el pasado jueves del público a través de una de sus redes con la promesa de crear un millón de puestos de trabajo y suprimir muchos impuestos indirectos.


























































