Zhirinowski quiere más

"Muy general, muy general...". Esta era la opinión que el discurso del presidente Borís Yeltsin merecía ayer al líder nacionalista radical VIadímir Zhlrinovski, cuando se disponía a abandonar el Kremlin enfundado en un abrigo de paño gris. "El presidente dijo que hemos empezado una nueva etapa en Bosnia, pero no hemos castigado a los que han estado utilizando malos métodos hasta ahora. ¿Qué ha estado haciendo Kózirev [el ministro de Exteriores de Rusia] durante los últimos años?", interpeló Zhirinovski a esta corresponsal. Y sin dar tiempo a responder, se contestó a sí mismo: "Estaba destruyendo nuestra política exterior". "Y nosotros le hemos dado la lata diciéndole que había que empezar otra política. Ya hace mucho que habría que haberla empezado y también castigar a los que no lo hicieron a tiempo. Lo mismo sucede con la delincuencia, con la economía, con los problemas nacionales",, señaló el nada satisfecho líder del Partido Liberal Democrático.Zhirinovski no parecía muy impresionado por las estrategias barajadas ayer en medios demócratas radicales, según las cuales la liberación del ex vicepresidente de Rusia, Alexándr Rutskói, puede perjudicarle, por cuanto supone poner en la calle a uno de quienes compiten por un espacio político patriótico. "Estamos contentos. La lucha debe ser política. Si actuaramos de acuerdo con el principio de que el encarcelamiento de nuestra competencia nos beneficia,- habría que meter a una decena de políticos en la cárcel", dijo Zhirinovski.
En su opinión, Yeltsin no había sido suficientemente expeditivo en su exposición de la lucha contra la delincuencia: "Tendría que haberse propuesto cambiar el código penal en una semana, permitir que el Ejército interviniera, que se pudiera fusilar a los jefes de las bandas". "Hay que mejorar", "hay que fortalecer", señaló, parafraseando a Yeltsin, "pero, ¿cómo?. Hay que decir cómo...".
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