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El 'caso Sabonis' abre otra brecha en la directiva

Una nueva polémica amenaza el inestable equilibrio de la junta directiva del Real Madrid. El protagonista es el lituano Arvidas Sabonis y, por extensión, la sección de baloncesto, justo el único sector del club que parece marchar viento en popa: el Madrid es líder en solitario de la Liga ACB y se ha clasificado para los cuartos de final en la Liga Europea. Un sector de la junta es partidario de rebajar el sueldo de Sabonis; incluso, de permitir su marcha del club. Esta posibilidad ha provocado la respuesta contundente de otros directivos: "Ahora que hemos encontrado un auténtico buque insignia, sería estúpido desprendernos de él", ha respondido el vicepresidente Mariano Jaquotot. Los jugadores asisten sorprendidos a este suceso: sin venir a cuento, los directivos se pelean por la continuidad de Sabonis.El sueldo de Sabonis se ha convertido en objeto de querella. Lorenzo Sanz, vicepresidente segundo, considera que el pívot lituano gana una cantidad desproporcionada un os 300 millones anuales) para los ingresos que genera la sección de baloncesto. Alguno de sus compañeros de junta habla de que habría que vender a Sabonis para poder disponer de dinero para fichar a Laudrup. Enfrente se sitúa Mariano Jaquotot, el otro vicepresidente y al tiempo delegado del baloncesto, que considera que Sabonis ha sido clave en la recuperación del Madrid y es un símbolo del club. "Sabonis no gana lo que se va diciendo por ahí", argumenta Jaquotot, quien afirma que ha abierto las negociaciones con los representantes del jugador para intentar renovarle. A Sabonis le queda un año más de contrato con el Real Madrid y pretenden ampliarlo por otros dos.

" No tengo noticias de que Lorenzo Sanz haya dicho que hay que vender a Sabonis", dijo Jaquotot. "En la directiva estamos todos de acuerdo en que hay que reducir el déficit de baloncesto al límite de sus ingresos. El balance del club no depende del baloncesto y menos de Sabonis. Lo que hay que hacer es repartir de la mejor manera posible el coste de la plantilla y en eso también debe entrar Sabonis".

El objetivo de Jaquotot es estabilizar el presupuesto del baloncesto en tomo a los mil millones anuales "sin que cueste dinero". "Sabonis", prosigue Jaquotot, "es el elemento central de lo que será la política del club en los próximos tres años. El objetivo prioritario es mantenerle con nosotros. Y cabe su permanencia dentro del equilibrio presupuestario. Con mil millones se puede tener una plantilla competitiva, que no cueste dinero y, desde luego, con Sabonis".

La situación que se ha creado ha sorprendido a los jugadores. "Cuando parecía que había una opción de estabilidad aparece algo que cambia el panorama", dice el base Pepe Lasa, quien matizó que si el asunto era meramente económico, correspondía "a los despachos su solución y no a los jugadores".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de febrero de 1994