La M-30 registró en 1993 el menor número de muertos de la década

Los 1.060 accidentes registrados el pasado año en la M-30 (récord en su historia) se saldaron con 13 víctimas mortales, la cifra más baja de muertos de la década. La aparente contradicción no tiene fácil explicación para los responsables de la Policía Municipal. "Deben ser las campañas de concienciación" justifican. También, que hubo más días de lluvia. La M-30 sigue siendo la vía más peligrosa de la ciudad, pero cada vez es menos sangrienta.

Trece muertos. Para encontrar un resultado igual habría que remontarse al año 1984, cuando dejaron su vida en el asfalto de la M-30 -entonces más corta- 14 personas. En 1992 murieron 28.El excepcional balance del pasado año no tiene reflejo en los otros cuadros de la estadística: el número de heridos se incrementó en un centenar, al igual que el número total de siniestros, que pasó de 950 a 1.060.

¿Por qué habiendo más accidentes hay menos muertos? Una de las explicaciones podría estar en el incremento de los días lluviosos. El final de la sequía también implicó la llegada de los choques en cadena, que no provocan muertos pero inflan las cifras de percances.

Además, los conductores continúan con el hábito de lanzarse a tumba abierta por los carriles de la M-30. Los radares de control registraron el año pasado un total de 92.000 vehículos que circulaban a más de 90 kilómetros por hora, la velocidad máxima permitida en el tercer cinturón de Madrid. De ellos, más de 20.000 superaban los 120 kilómetros por hora.

El tramo este, en dirección hacia el sur, recto y cuesta abajo, bate todas las marcas de infracción de velocidad: en determinadas horas no es difícil toparse con vehículos o motocicletas que rozan los 200 kilómetros por hora, según relatan los agentes encargados de revisar las placas fotográficas.

Puntos negros

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Los responsables de los atestados afirman que los puntos negros de la M-30 no han variado respecto a otros años. Las zonas críticas se sitúan en el cruce con la calle de Costa Rica, el puente de Ventas, el puente de O'Donnell, el nudo de Méndez Álvaro, la zona de Legazpi, el cruce con la calle de Santa María de la Cabeza y el puente de Segovia.El puente de Ventas continúa siendo una de las zonas más conflictivas, a la espera de que Ayuntamiento y Ministerio de Obras Públicas se pongan de acuerdo para acometer su necesaria reforma, que todavía carece de fecha. En las proximidades de Ventas murieron dos personas el 16 de diciembre al chocar contra una de las columnas del puente.

De la lista negra parece haberse descolgado este año el puente de Vallecas, donde el Ministerio de Obras Públicas realizó durante el año pasado una reforma para ampliar el número de carriles disponibles. El 22 de febrero, en este punto, y antes de la reforma, cuatro personas resultaron heridas tras el choque de tres camiones y un turismo.

La mayoría de los accidentes ocurridos en la M-30 tienen como origen la velocidad excesiva, el no guardar la distancia de seguridad y el conducir bajo los efectos del alcohol. Lo más peligroso de la vía son las incorporaciones donde los vehículos que entran y salen de la autovía se ven obligados a cruzarse.

De todo 1993, el día que hubo más colisiones en un menor espacio de tiempo fue el 22 de septiembre, cuando actuaron en Las Ventas El último de la Fila. Esa noche llovía torrencialmente y había obras a la altura del puente de Vallecas: en una hora hubo en ese punto siete choques entre 16 vehículos.

El último accidente mortal de la M-30 ocurrió sobre las 2.30 de la madrugada del pasado domingo en las proximidades del puente de Ventas. José María Pascual Blas, de unos 50 años, murió cuando conducía una furgoneta matrícula de Madrid 7373 - ML al chocar contra una farola a la altura del kilómetro 6,300 de la M-30, según informa la Policía Municipal.

El cadáver quedó aprisionado entre los hierros del vehículo y tuvo que ser rescatado por los bomberos. Las causas del accidente se desconocen.

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