Fotonoticia:
BOLSAS DE SABIDURÍA.
Los libreros de la cuesta de Moyano no se arredran con el frío ni con las lluvias. Con tal de que alguna señora o algún muchacho se detenga a mirarlos, los libros son capaces hasta de disfrazarse de preservativos. Volúmenes que soportaron la censura de la Santa Inquisición no cederán fácilmente ante las inclemencias del clima que azota las calles estos días.


























































