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La 'energía positiva' de un criminal

Buscado por Interpol, calificado de criminal de guerra, sonriente y optimista, Zeljko Raznatovic, apodado Arkan, de 41 años, es el único líder político serbio cuya campaña electoral ha emanado energía positiva. Un ejército de consejeros, generosamente remunerados, le han vestido elegantemente, le han escrito discursos pomposos y simples, y han contratado cantantes y orquestas para acompañarle en su gira por Serbia. El Partido de Unidad Serbia, fundado por Arkan hace un mes, promete la materialización del sueño serbio: "La integración de todas las tierras serbias'.Los serbios resistirán, asegura Arkan, las presiones extranjeras: "Si es necesario tendremos hambre, pero sobreviviremos. Todos nuestros enemigos son pequeños, sólo el pueblo serbio es grande". Arkan no padecerá hambre. Estuvo en las cárceles en Bélgica e Italia por robos en distintos bancos. En Suecia no lograron ponerle entre rejas. Aprovechó bien su tiempo en las cárceles antes de fugarse: Aprendió varios idiomas.

"Yo no espero una casa en Dedenje [la zona residencial más elegante de Belgradol, ya la tengo", subraya Arkan, para demostrar la honradez de sus intenciones políticas.

Slobodan Milosevic y el Partido Socialista Serbio no critican a Arkan. Al distanciarse de los ultranacionalistas de Vojislav Seselj cuentan con los escaños que Arkan pueda conseguir -sobre todo en Kosovo, donde la población albanesa boicotea las eleccionespara formar una coalición si no alcanzan la mayoría absoluta.

Durante su pomposa campaña electoral, cuyo coste supera los dos millones de marcos, Arkan no cuestionó la política de Milosevic. Su grupo paramilitar Tigres, responsable de matanzas en Croacia y Bosnia, actuó impunemente gracias a Belgrado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de diciembre de 1993