La policía detiene a un proxeneta que explotaba a 20 dominicanas en burdeles de la sierra

La policía clausuró el pasado jueves dos famosos prostíbulos en Villalba y Alpedrete, frente a la carretera de La Coruña, donde trabajaban 20 mujeres de nacionalidad dominicana. Entre los detenidos se encuentra el dueño de ambos locales, Antonio Marina, de 45 años, un hombre muy conocido en Villalba y sus aledaños. A la luz del día ambos establecimientos son aparentemente un hotel y un restaurante. Por la noche se transformaban en dos clubes conocidos como La Whiskería y El Solomillo. En la sierra la gente sabía que ambos recintos funcionaban como prostíbulos.

En julio de 1992, la policía desmanteló ambos locales de alterne y detuvo a su propietario, Antonio Marina, de 45 años. En aquella ocasión se clausuró La whiskería-hotel Paseo Real (situada en el kilómetro 38 de la Carretera de La Coruña) y el restaurante Horno de Asar, en el 41,3 de la misma nacional. A la vez fue desarticulada una red de prostitución que explotaba a 20 ciudadanas dominicanas.Un año y medio después la historia se repite. De nuevo, la Brigada de Documentación efectuó una redada simultánea en los dos establecimientos, al tener constancia de que se desarrollaba en ellos igual actividad delictiva. El resultado de la intervención es prácticamente similar.

Los detenidos son Antonio Marina, como responsable de los negocios, y Mari Paz C. R., encargada del restaurante. Asimismo 20 mujeres dominicanas fueron detenidas la noche del pasado jueves. Once se hallaban ilegalmente en nuestro país y el resto tenían falsos contratos de trabajo como empleadas de hogar o como asistentas de hoteles.

Pareja desnuda

En la batida policial por el hotel -de dos estrellas- se incautaron libros de contabilidad y recibos del negocio ilegal. La policía, que sorprendió a una pareja desnuda en un cuarto, comprobó que nadie se alojaba en el hotel y que no existían libros de registro.

El único acceso a las habitaciones era el ascensor, que solamente manejaba el encargado del hotel con la llave. El edificio, situado en el kilómetro 38,500 de la carretera de La Coruña, está rodeado de varias discotecas que durante el verano son muy visitadas por los jóvenes que veranean en la sierra. Alguno de estos adolescentes aseguró anoche que todos sabían que eran una whiskería o un club. "Hemos llegado a ver a las chicas que parecían suramericanas, y eran bastante guapas", indicó uno de los jóvenes. Alfonso, empleado de una gasolinera próxima, indicó que hasta ahora nunca habían tenido problemas por este establecimiento: "Conocía a Antonio Marina, era un hombre muy respetado; sólo sé", agregó, "que venían coches de lujo a la whiskería, porque se comentaba que las chicas estaban muy bien".

El otro club estaba ubicado junto al restaurante Horno de Asar, en el término municipal de Alpedrete y muy próximo al apeadero de Renfe Los Pedrales. Este establecimiento sí funcionaba como bar durante el día. Era el propio Antonio Marina, según los vecinos, quien atendía la barra hasta las siete de la tarde, aproximadamente. Nadie en la zona quiere dar su nombre, pero todos comentan que Antonio Marina, a pesar de sus negocios, era un hombre "bastante majo".

Al otro lado de la carretera donde se enclava el restaurante, el inquilino de una casa manifestó: "Se comenta que alguien ha tenido que denunciar a Antonio Marina por un ajuste de cuentas". Y añadió: "Nunca nos ha molestado. Era un hombre muy trabajador que nunca había creado problemas".

Algunas de las personas que viven cerca del apeadero aseguran que han visto cómo tomaban el tren diariamente, a primera hora de la mañana, varias dominicanas. Luego las veían regresar hacia la media tarde, y en grupos de cuatro o cinco. "Se desplazaban a Madrid", comentó el empleado de Renfe que les servía los billetes.

Orden judicial

Antonio Marina lleva unos diez años viviendo en la urbanización Entresierra, de Villalba. Algunas personas comentan que, aparte de estos dos locales de alterne, tiene otro en El Escorial. Aunque es soltero, con frecuencia le veían junto a la otra detenida, Mari Paz C. R..

La policía aclaró ayer que Marina tenía pendiente una orden de búsqueda y captura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de diciembre de 1993.