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Corcuera quiere provocar un debate con su dimisión

El ministro pretende que se replanteen los poderes de la policía y el papel de la prensa

El ministro del Interior, José Luis Corcuera, no se va a ir gratis. Así lo manifestó ayer el secretario general del Partido Socialista de Euskadi y amigo de Corcuera, Ramón Jáuregui. En el entorno del ministro creen que aprovechará la expectación de su despedida para defender sus ideas polémicas: la respuesta al crimen organizado con una mayor intervención policial en la sociedad y la necesidad de cambiar algunos comportamientos en los medios de comunicación. Corcuera, que hoy mismo hablará con Felipe González en La Moneloa sobre su sustituto, pretende que su sucesor ofrezca un perfil de firmeza, con otra peculiaridad: defensa de la Administración periférica del Estado, incluida la figura de los gobernadores civiles, cuestionada por los nacionalistas.

Corcuera aprovechará su salida de Interior para abrir un debate so bre los aspectos más polémicos de su política, según afirman fuentes de su entorno. Ayer, el secretario general del Partido Socialista de Euskadi, Ramón Jáuregui, amigo del ministro, manifestó que Corcuera "no se va a ir gratis". "Es una decisión preñada de intención. Lo hace para sacudir al país con una polémica", añadió. La rueda de prensa, anuncia da por el propio Corcuera para la semana que viene, una vez que el próximo lunes se celebre la reunión del Comité Federal del PSOE, será la ocasión para que el aún ministro del Interior abra el debate. "Corcuera cree que hay cosas que no funcionan bien en la sociedad española y va a aprovechar la oportunidad para decirlo", afirman estas fuentes.

Desde hace ya tiempo, el mi nistro del Interior está obsesionado por la falta de receptividad que, a su juicio, existe en la sociedad sobre la necesidad de responder con una mayor intervención policial a un crimen organizado que dispone de un poder creciente. Las fuentes de su en torno recuerdan el debate abiertáestos días en el seno de la socialdemocracia alemana con motivo del pacto establecido por su nuevo líder, Rudolf Scharping, con el presidente democristiano Helmut Kolh, para permitir le galmente las escuchas telefónicas contra el crimen organizado.

Obsesiones

Otra de las preocupaciones del titular de Interior se refiere a ciertos comportamientos de al gunos medios de comunicación. Concretamente, el tratamiento informativo del terrorismo se ha convertido en una de sus obsesiones. Sus próximos señalan que el ministro cree que sin la corrección de ese tratamiento "no es posible la consolidación de la democracia" en España.

Corcuera, antes de lanzar ese debate, conversará con Felipe González. El propio ministro aseguró ayer que la entrevista se celebrará hoy. Sin embargo, el presidente del Gobierno afirmó ayer: "Todavía no he hablado con él. Dejaremos pasar el fin de semana y hablaremos con más calma y tranquilidad". Así lo dijo González durante la rueda de prensa conjunta con el presidente François Mitterrand, con motivo de la clausura de la cumbre hispano-francesa.

Con todo, el jefe de Gobierno aprovechó la ocasión para homenajear a su ministro: "Corcuera es un buen ministro del In terior y, algo que no es frecuente en esa tarea, tiene también un gran apoyo popular". Mitterrand se unió a la declaración al decir: "Me impresiona realmente la importancia de la dimisión del señor Corcuera. Es un problema hispario-español, pero veo que en toda Europa cobran relevancia las relaciones entre los pode res Ejecutivo y Judicial".

González admitió que aún no tiene decidido el sustituto. Será ese el tema de la reunión que mantendrán González y el dimisionario. Fuentes próximas a Corcuera creen que tratará de influir sobre González en la elección del sucesor.

En este terreno, Corcuera tiene también algunas preocupaciones. Una de las más pronunciadas en los últimos tiempos es el mantenimiento de la Administración periférica del Estado y la figura de los gobernadores civiles. Es uno de los ministros que con mayor preocupación ha observado en los últimos meses la presión nacionalista, especialmente de CiU, para que reducir la Administración periférica y suprimir los gobernadores.

El perfil por el que abogará Corcuera ante González es, por tanto, el de una persona que conozca la administración, impermeable a las presiones nacionalistas y con experiencia y conocimiento sobre terrorismo, según fuentes de Interior. El papel que pueda jugar dentro del PSOE importa poco a Corcuera. Entre sus nombramientos recientes figura, por ejemplo, el del leguinista Lope Huerta como delegado del Gobierno en Madrid, cuando es público y notorio que Corcuera está políticamente distanciado de Leguina en el debate interno socialista.

La opinión de Corcuera sobre el perfil de su sucesor refleja la de los socialistas vascos, que González tiene en cuenta a causa del terrorismo etarra. González se reunirá el martes con el secretario general del PSE-EE, Ramón Jáuregui. La entrevista estaba fijada con anterioridad a la dimisión de Corcuera, con el objetivo de abordar el conflicto planteado con las transferencias al País Vasco, que ha envenedado las relaciones entre los socialistas y el PNV.

Los nacionalistas vascos también tienen su opinión sobre quién debe ser el sucesor. Ayer, el portavoz del PNV, Iñaki Anasagasti, se definió claramente a favor del secretario de Organización del PSOE, Txiki Benegas. Según Anasagasti, "Benegas conoce a fondo la política vasca, de la que ha sido protagonista, y sería un buen sucesor".

El presidente del PP, José María Aznar, atribuyó a su partido la victoria que en favor de las libertades públicas supone, a su juicio, la sentencia del Tribunala Constitucional sobre la Ley de Seguridad Ciudadana, informa desde Cádiz Antonio Yélamo. Aznar señaló que la resolución judicial significa que "la sociedad española puede estar satisfecha, porque se ha demostrado que las libertades hay que ganarlas todos los días".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de noviembre de 1993