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La mujer de Oubiña cambio mil millones en divisas en dos años, dice su banquero

Esther Lago, la mujer del presunto capo del narcotráfico gallego Laureano Oubiña, llevó entre los años 1986 y 1988 a la sucursal del BBV en Vilagarcía de Arousa bolsas repletas de divisas, principalmente florines holandeses, por un contravalor aproximado de unos mil millones de pesetas. Así lo declaró ayer ante el tribunal que juzga a los presuntos narcos el director de la sucursal bancaria, Fernando Vázquez González, para quien el fiscal pide seis años de cárcel y 110 millones de multa por receptación.

El testimonio de este directivo bancario echó por tierra el de la mujer de Oubiña, que en la jornada precedente negó que su marido o ella hubieran cambiado "nunca" moneda extranjera. Pero por encima de la gran cantidad de contradicciones en los testimonios de Esther Lago y su banquero, la sesión puso de relive la gran cantidad de facilidades que el "dinero negro" -así lo calificó Vázquez González- encontró en su sucursal y el desparpajo con que directivos de una población como Vilagarcía de Arousa cambiaron hasta mil millones de pesetas en florines en menos de dos años sin querer saber nunca de donde procedían."Traía las divisas en una bolsa de plástico opaca, de esas que dan para la fruta, dentro de su bolso. Las más de las veces eran florines holandeses y dólares, pero a veces había marcos y francos. Lo que hacía el interventor era entregarle el contravalor en pesetas, pero antes había que contar los billetes. Hubo operaciones muy altas, eso es cierto. En conjunto, la cifra total ascendería a 800 o 1.000 millones de pesetas", recordó el el directivo.

El contravalor de las divisas (1.151 millones según un informe oficial del BBV) era ingresado en una cuenta interna del banco, entregado en un cheque bancario al portador o invertido en pagarés del Tesoro, (inversiones de entre 40 y 60 millones, por un montante total de 478), o transferido a las empresas del "grupo económico de Oubiña", siempre siguiendo las indicaciones de Esther Lago.

Estas operaciones, en contra de la normativa bancaria, no reflejaron nunca la identidad de Esther Lago, para que no quedase constancia documental de sus actividades. "No se daba el recibido sino ya el contravalor. Pero ésa es una operación normal, no, hay mas que leer en los periódicos el dinero negro que ha entrado en el sistema financiero en los últimos años", declaró Vázquez . González con naturalidad.

"Yo nunca tuve información que me permitiese vincular a este grupo al narcotráfico" continuó Sabía que se decía que Oubiña había trabajado en el contrabando de tabaco como muchos de por allí que hoy son legítimos empresarios y que empezaron así. También podía venir de que representaban a grupos económicos extranjeros".

¿De dónde venía el dinero?

"¿Y nunca comentó con ellos de dónde venía?", le preguntó el fiscal. "No, eran clientes de pasivo, que traían dinero al banco, por lo que no tenían el riesgo de los que piden un préstamo, que son de los que procuramos informarnos más. Intuíamos que era dinero del pasado, posiblemente del contrabando, pero no del narcotráfico añadió.

El total de las operaciones que realizó el "grupo de Oubiña" no pudo ser evaludado por el procesado, quien no descartó que pudiera tratarse de cinco o seis mil millones de pesetas, pero se inclinó por unos dos mil millones.

Vázquez González rompió con el grupo Oubiña cuando salió en Tiempo una primera noticia que les vinculaba al narcotráfico. Lo hizo "por decisión moral, personal y por los intereses del banco, para que no le pudiese relacionar, con negocios sucios". Su posterior traslado a la sucursal de Pontevedra fue, según dijo, "un ascenso". Cuando fue procesado, el banco le suspendió tres meses "de empleo, pero no de sueldo" y luego le dijeron que lo considerara "como un permiso especial". Hoy sigue ejerciendo en el banco.

José Manuel Lopez Fontán, apoderado del banco y quien llevaba personalmente las cuentas de Esther Lago, corroboró todo el testimonio de su director.

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