La izquierda polaca, a tientas
El primer Gobierno de izquierdas de la historia poscomunista de Polonia se ha puesto a trabajar con una baza de peso: no tendrá que enfrentarse sin cesar a un Parlamento atomizado que debilitaba sensiblemente a los anteriores equipos dirigentes. ( ... )A pesar de su victoria, los partidos de la coalición han tenido dificultades para formar Gobierno. Tras un mes de negociaciones, sus divergencias llegaron a proporciones rocambolescas cuando el SLD rechazó la lista que el primer ministro, Waldemar Pawiak, acababa de presentar al presidente Lech Walesa.
Contrariamente a lo que se podría creer, los antiguos comunistas son los que han desempeñado un papel moderador en esta prueba de fuerza que se ha desarrollado sobre todo en cuanto a la política económica. Contento al encontrarse legitimado por las urnas, el SLD ha dejado el prestigioso puesto de primer ministro al Partido de los Campesinos, pero ha insistido en controlar las carteras económicas.
La cuestión es saber cuánto tiempo los campesinos aceptarán seguir tragando sapos. El discurso de investidura de Pawlak esclarecerá esta relación de fuerzas y dará el tono de la política futura. Por ahora, el nuevo Gobierno aún anda a tientas, pero el envite de lo que acontece en Varsovia sobrepasa el marco polaco: aquí, como en el resto de Europa del Este, la izquierda está empezando a salir del aislamiento. Ahora le queda probar sus aptitudes.
, 28 de octubre


























































