Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El bombo fue benévolo

La mayoría de los rivales de los equipos españoles son tan accesibles como imprevisibles

El sorteo europeo celebrado ayer en Ginebra fue opaco para el fútbol español: parece fácil, pero, tiene su trampa. El potencial alemán e inglés infunden respeto en Valencia y La Coruña, donde verán al Karlsruhe y al Aston Villa, respectivamente. El caldeado ambiente del fútbol griego es el temor de los otros dos representantes españoles en la UEFA: el Tenerife, que se verá las caras con el Olympiakos, y el Atlético de Madrid, que se enfrentará al Creta. El Barcelona, en la Copa de Europa, y el Real Madrid, en la Recopa, no podían elegir rivales más asequibles que el Austria y el Tirol.

El bombo fue benévolo con los jugadores del Barcelona, que se habían inclinado por el Austria de Viena como rival favorito. Guardiola, Begiristain, Laudrup... Todos están saturados de los incómodos y reiterados viajes a los países del este de Europa. Preferían esta vez una ciudad con mejor infraestructura y más turística, como Viena, y un terreno de juego presumiblemente más apropiado para su fútbol de etiqueta. Pero no todos los datos sirven para afrontar con excesivo relajamiento la eliminatoria. Curiosamente, el Austria superó la misma diferencia de goles que llevó al Barcelona a los octavos de final. Perdió por 3-1 en Noruega, ante el Rosenborg, y ganó por 4-1 en su estadio. El ex jugador azulgrana austriaco Hansi Krankl, que actualmente entrena a un equipo de la Primera División de su país, lanzó ayer una advertencia: "Más vale que no se fíen. Es un equipo técnicamente muy bueno".El técnico azulgrana, Johan Cruyff, es optimista: "Jugar el primer partido en el Camp Nou es una desventaja. Pero jugando a nuestro nivel no debemos tener problemas. El Austria no tiene carisma en la Copa de Europa". Klaus Effenberg, director técnico del Austria de Viena, se vistió con piel de cordero tras el sorteo: "La verdad es que estoy casi seguro de que no tenemos nada que hacer frente al Barcelona. Lucharemos por quedar bien".

Manuel Fernández Trigo, gerente y representante del Real Madrid ayer en Ginebra, se refirió a las experiencias anteriores con el Tirol Innsbruck y a las excelencias turísticas de Austria como factores que reconfortan a la directiva madridista por el emparejamiento. "Hemos tenido suerte", dijo, "puesto que jugaremos el partido de vuelta en casa. Ir al Tirol es un desplazamiento atractivo para los seguidores. Hemos jugado contra ellos hace varios años, aunque sabemos que esta temporada están más fuertes". Su colega del Innsbruck, Martin Pupp, se mostró pesímista: "Veo ya los titulares de los periódicos recordando el resultado [9-1] de la eliminatoria que nos enfrentó al Real Madrid. Ha sido muy divertido porque ya antes del sorteo los representantes del Madrid me comentaron que luego nos veríamos para organizar los encuentros".

Menos felices se las prometían los representantes del Valencia y el Deportivo. "El Karlsruhe era el equipo más fuerte de cuantos nos podían tocar", dijo Vicente Pons, secretario de la directiva valencianista. "Además, hubiéramos preferido jugar el primer partido en casa". César Augusto Lendoiro, presidente del Deportivo, elogió al Aston Villa, pero matizó: "Nosotros éramos el rival más dificil para los cabezas de serie. El fútbol británico es muy fuerte, pero nosotros vamos muy bien por arriba y mejor que ellos por abajo. Podemos hacerles mucho daño".

Jesús Gil y Gil, presidente del Atlético de Madrid, prescindió de la cautela en sus comentarios: "El Creta era uno de los equipos más asequibles que nos podían tocar. Espero que resolvamos en el partido de ida". Gil, en cambio, dijo que compadece al Tenerife por su emparejamiento con el Olympiakos, al que el Atlético eliminó en los cuartos de final de la pasada temporada en una eliminatoria presidida por los incidentes y la presión ambiental que ejercen los seguidores griegos. Sin embargo, su homólogo en el Tenerife, Javier Pérez, manifestó: "Los otros rivales me gustaban menos que el Olympiakos". Pérez se puso de acuerdo con los directivos griegos para modificar el orden de los encuentros. En principio, el Tenerife jugará primero en Grecia. Jorge Valdano, técnico del club isleño, admitió que no conoce demasiado el fútbol griego, aunque agregó que es "muy competitivo". "La exigencia ambiental", indicó, "es tan fuerte o mayor que la que encontramos en el campo del Auxerre".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de octubre de 1993