Confianza relativa
La Bolsa eligió la jornada de ayer para acelerar el intercambio de acciones y tratar de hacer de ese incremento del volumen un argumento a favor de la subida de las cotizaciones. Bien es verdad que los precios limitan sus vaivenes a una zona exenta de compromisos, como es la que queda situada entre la resistencia del 260% y el soporte del 255%. Todo movimiento que intente sacar al índice de ese paréntesis se encuentra con posiciones opuestas, es decir, con papel o dinero dispuestos a obtener provecho de unos precios alejados de la lógica del momento. Una de las opciones con que cuenta el mercado para salir de ese movimiento lateral es la generación de confianza en el actual nivel de precios, lo que vendría a convertir al soporte en un firme bastión y a la resistencia en un punto vulnerable. Un discreto retoque a la baja en el precio del dinero o un Gobierno que guste a los inversores, serían suficiente argumento en favor de esa hipótesis.La cuestión técnica como factor de empuje ha ganado muchos puntos con la subida registrada ayer por la Bolsa alemana, cuyo índice Dax ganó un 3,7%, 63,9 puntos, sólo por la inercia conseguida tras superar la resistencia del 1.700. París se dejó llevar también por esa inercia e intentó el asalto al nivel del 2.000, pero algunas realizaciones de última hora limitaron la subida a un 1,89%. El mercado español, tomando como referencia el índice general de Madrid, gana un 0,43%, 1,11 puntos, aunque poco antes del cierre su avance era de 47 centésimas. El Ibex 35 se anota una subida del 0,5%.


























































