Desciende la demanda
La Bolsa española agotó ayer dos estupendas opciones de subida, la primera -un buen IPC en el mes de febrero- porque ya estaba descontada por el mercado y la segunda -la subasta de letras del Tesoro a un año- porque demostró la escasa capacidad de maniobra frente a la situación monetaria y económica, lo que significa que los tipos de interés sólo bajarán cuando la peseta y la evolución de la, economía lo permitan porque hayan mostrado signos de mejoría.La tasa interanual del IPC, en el 4%, se ha interpretado más como un reflejo de la caída de la demanda que como un cambio real de tendencia. Las declaraciones del gobernador del Banco de España, Luis Angel Rojo, anteponiendo la situación de la economía española a cualquier decisión externa, han pesado en el ambiente y alejan por el momento la posibilidad de una corrección a la baja en el precio del dinero.
El volumen negociado se mantiene cerca de los 10.000 millones de pesetas efectivas, un nivel que, por repetido, parece referirse a las necesidades de funcionamiento del mercado antes que a planteamientos inversores.
El índice subía al cierre de la sesión de ayer un 0,06%, 13 centésimas, mientras que el Ibex 3,5 cedió un 0,2% al dejarse llevar por los valores de más peso en el mercado.


























































