Imposibilidad técnica
La Bolsa no consigue reunir argumentos suficientes como para justificar un asalto a la directriz bajista, sobre todo ahora que los inversores se muestran muy preocupados por la situación de la economía en general, y del sector eléctrico, en particular.Si el ambiente se adereza con una nueva toma de beneficias en el sector de construcción, resulta fácil comprender las dificultades del índice para sobreponerse a una coyuntura difícil, en la que el crecimiento económico se ralentiza, los tipos de interés se mantienen muy altos -ayer repitieron las Letras del Tesoro a un año y el banco emisor volvía a inyectar dinero hasta el 16%- y nadie piensa más allá del corto plazo para mover su dinero.
La tendencia vigente obliga al mercado a efectuar un test diario, ya que en cada sesión sitúa el listón un poco más abajo poniendo a los inversores en el compromiso de evaluar sobre la marcha los posibles cambios en el entorno económico y de tomar decisiones al respecto.
Ayer, se negociaron 13.000 millones de pesetas, una cifra que indica escaso entusiasmo comprador y que mantiene la incógnita para las próximas sesiones.
El índice general perdió un 0,33%, 79 centésimas, mientras que el Íbex 35 cedía un 0,36%.


























































