EL ENFRENTAMIENTO ENTRE LOS 'GRANDES'

Pendientes del Bernabéu

Julio Iglesias, Delibes, Aznar, Pujol y Arguiñano, forofos de excepción

Ramón Mendoza y Julio Iglesias, el uno en el palco de honor del Santiago Bernabéu y el otro en su casa de Miami , ante la pantalla gigante de su televisor, presenciarán el Madrid-Barça algo así como chocándose la mano; resulta que el presidente de los merengues acaba de convencer al cantante de Calor para que ingrese como socio en el Real Madrid, "y la semana que viene le envío el carné", anuncia Mendoza.

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Una muestra de la nombradía mundial, citada en este espacio, hace palmas ante el encuentro madrileño-catalán. También hay excepciones, como la de Mario Conde, que no lo verá porque no le gusta el fútbol; y la de Fidel Castro, que anteayer presidió un desfile revolucionario, y hoy, aunque con su antena parabólica pudiese hacerlo, "no veré el partido, me ocupan labores de Estado".Mendoza, con Prosinecki y Stoichkov frente a frente, pronostica que las razas estarán al rojo vivo". El más decidido madridista es José María Aznar, el presidente del PP, que se ha echado al camino preelectoral y en Santiago de Compostela cortará en seco, llegará a Barajas a la hora justa, y de allí al campo: "Y tras el partido, que no me hablen de compromisos; quiero reunirme con mis amigos para comentarlo". Olga Viza, la niña de Matías Prats (o viceversa) en los Juegos, no va a programar el día por el partido, "pero haré apuestas con amigos madrileños y catalanes, como siempre".

A Maradona se le abren sus ojitos inmensos para soñar: "Es un partido en el que todos los jugadores quisiéramos estar; y que gane el mejor, aunque en este momento el mejor es el Barça".

Punto y aparte merece el forofo presidente argentino, Carlos Menem, porque se encuentra este sábado en Davos (Suiza), en una conferencia económica internacional, y a las 19.30 ha de asistir a una cena; "quizá pueda ver algunos minutos del final". Miguel Delibes, el gran "futbolista" (nadie como él para poetizar la cancha y su vida) y escritor, autor reciente de El último coto: "Veré el partido en la televisión, claro, sin falta. Será un partido interesante, pase lo que pase". El honorable Pujol es cauto, por presidente de la Generalitat: "Mi deseo es que gane el Barça 1-2; no quiero goleadas por ningún lado".

Del ex presidente culé Josep Lluis Núñez, y candidato en marcha, no hemos sabido ni un tanto así; parece que mirará la televisión en algún lugar de Cataluña. Su paisana, reina además de periodista de ondas y pantallas, Julia Otero quiere decirse, anticipa que lo veré de oficio".

Galicia, como es ley en el Estado de las autonomías, es gallega, y hoy es coruñesadeportivista. Lo dice el escritor Alfredo Conde (Los otros días, ganadora del Nadal) desde su Santiago de Compostela: "Lo veré por televisión, ¡no cabe duda!. esperando que gane el Deportivo".

Otro punto y aparte obligado: don Jesús Gil y Gil, que, en vísperas del milagro del Bernabéu, se fue a un tentadero con Rocío Jurado y José Ortega Cano. Y nos adelantó: "No voy al Bernabéu, a pesar de que ahora son buenas las relaciones con Mendoza; pero quizá mi presencia pueda interpretarse conflictivamente, dado el ambiente que rodea el encuentro. Lo veré en mi finca de Valdeolivas". Incluso Paco Rabal, que "no tengo amor por ningún partido ni soy apasíonado, lo veré en televisión. Y que gane el mejor". Para Arsensio Iglesias, el entrenador coruñés que está subiendo a los cielos, ve en el partido "dos estilos: el buen trato a la pelota del Barcelona frente al sistema presionante del Madrid". El postre de este banquete de nombres lo sirve el forofo del Atlético y tabernero mayor Lucio: "Es un acontecimiento de los que hacen falta para levantar la afición". Y remata el sabio televisivo y cocinero de Zarautz Karlos Arguiñano: "Este partido es una gran rivalidad de directivas, no de jugadores".

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