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Matanzo suspende las madrugadas del Alfil tras un estreno que le caricaturiza

El concejal presidente del distrito Centro, Angel Matanzo, ordenó el pasado día 7 suspender la programación de madrugada del teatro Alfil, tres días después del estreno de la obra Cabaret castizo, de Eduardo Fuentes, cuyos protagonistas son un oso, un madroño y un sheriff local que aborda los problemas de la ciudad de una manera un tanto personal. Matanzo confirmó anoche estos hechos y amenazó con emprender acciones administrativas contra la sede de la cadena SER.

El cierre ha ido dirigido a las actividades del teatro Alfil denominadas Trasnoche, por lo que no afectan a esa obra. Matanzo no tiene posibilidad de arremeter contra las que se representan en esa misma sala por la tarde y a las 22.30. Es en este último horario en el que está programado Cabaret castizo, espectáculo que inspiró a un crítico de un diario madrileño el titular de "concejal pendenciero".En conversación mantenida por este diario con Matanzo, ayer por la noche, el edil confirmó el cierre de parte de la programación del Alfil, "adonde pensaba ir", comentó, "porque me había enterado de que en una obra se reían de mí, pero al ver que por la noche hacían otras cosas con copas y butacas no fijas mandé cerrarlo", dijo, para a continuación añadir: "Pues si los del teatro han llamado a ese diario, que sepan que EL PAÍS no es el Ayuntamiento, y que se guarde muy bien ese periódico de las ordenanzas, porque la próxima vez va a ser un cierre de algo mucho más gordo".

Al preguntar al concejal a qué se refería, añadió: "No admito la corrupción, y le digo a EL PAÍS que no se meta porque va a haber una clausura mucho más gorda, y que tengan cuidado con la cadena SER". La sede de esa empresa radiofónica está situada en la Gran Vía (Centro).

"Se dan copas"

Respecto a la suspensión del teatro Alfil, declaró: "Me preguntan con cachondeo si voy a ir a ver una obra en la que se ríen de mí, y ¿cómo voy a ir a un sitio que no está permitido?". Matanzo se refería a que en la programación nocturna hay entrada libre y se dan copas.Víctor Claudín, director del teatro Alfil, comentó a este diario que la obra, que habla de diferentes problemas de la ciudad, puede que ofrezca una parodia del concejal, pero que en cualquier caso es algo cariñoso y simpático. El personaje en cuestión se enfrenta con los problemas de un lugar, que está claro que es Madrid, o bien inhibiéndose o bien liándose a tiros. "El sheriff es un personaje incomprendido pero al final canta con los artistas el canto de los miserables", comenta Claudín, quien afirmó que Matanzo tenía intención de ir a verla el día 7 con su esposa "porque se había enterado de que se hablaba de él en la obra".

El Alfil reabrió en octubre, tras unas obras de insonorización de la sala por un valor de 20 millones de pesetas. "Solicitamos la licencia de café-teatro en octubre de 1992", comenta Claudín, "para programar también espectáculos hasta las cinco de la madrugada". Nunca les contestaron.

En una reunión de la dirección del teatro con Matanzo, el mismo día en que éste ordenó la suspensión, el concejal les dijo que no tenía previsto darles el permiso para café-teatro. Anteayer, día 11, se recibió en el teatro una orden de suspensión, fechada el pasado día 8, para todas aquellas actividades previstas a partir de medianoche, dentro de la programación conocida como Trasnoche en el Alfil.

En las próximas semanas iban a actuar a esa hora los grupos de humor Cucutatá e Yllana, el mago Juan Gabriel y el cabaré de Esperanza Argüelles, Charo Centenera y Rubí. En el teatro continuarán los espectáculos de tarde y de noche, por lo que no se verá afectado el montaje Cabaret castizo, de Eduardo Fuentes, programado a las 22.30, que caricaturiza al concejal Matanzo. Los fines de semana también se ofrecen funciones de teatro infantil para los espectadores más pequeños, a las cinco de la tarde, los sábados y domingos.

"Matanzo ha confundido lo que es nuestra programación teatral", comenta Claudín, "con las pequeñas actuaciones gratuitas que incluimos a partir de medianoche, donde la gente charla en las mesas y puede tomar alguna copa". En cualquier caso, los responsables del Alfil acatan la suspensión, aunque comentan quejumbrosos: "Hemos hecho una obra de insonorización muy fuerte con una gran inversión y pensamos que reunimos las condiciones para funcionar como café-teatro, pero si no es así que nos lo digan".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de enero de 1993

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  • La obra seguirá representándose porque se ofrece por la noche