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GENTE

Conmoción en Japón ante el matrimonio del príncipe heredero

Naruhito, de 32 años, príncipe heredero del trono del Crisantemo, de Japón, anunció la tarde del miércoles su boda con Masako Owada, de 29 años, funcionaria de la Cancillería e hija de un viceministro. El inesperado anuncio de la esperada boda del príncipe heredero ha conmocionado a Japón, donde no se habla de otra cosa que del matrimonio del futuro emperador con una diplomática. La noticia de la boda para mayo o junio, esperada desde hace meses en Japón, se hizo exactamente en el cuarto aniversario de la muerte del emperador Akihito.Pese a que desde hace tiempo circulaban rumores sobre el gran interés de Naruhito por Masako Owada, la noticia ha caído como una bomba en Japón. Grandes titulares de portada y una amplísima cobertura en todos los canales de televisión han saludado la repentina noticia, tras varios meses de autocensura de la información sobre el delicado asunto, solicitada por la Casa Imperial para que pudiera progresar la búsqueda de una novia para Naruhito, entre unas 300 candidatas seleccionadas por palacio.

Al alivio de la Casa Imperial por haber obtenido finalmente el consentimiento de Owada, que, según un amigo de Naruhito, "no fue fácil", y las felicitaciones oficiales, se ha unido la desbordante alegría del público ante la boda del futuro emperador. El primer ministro, Kiichi Miyazawa, expresó su gran alegría tras calificar la futura boda como "la mejor noticia de los últimos tiempos", e incluso círculos empresariales anticipan que puede tener una influencia positiva en la recuperación económica del país. También la Bolsa de Tokio, que arrastra una sostenida debilidad, ha recibido con optimismo la "noticia del año", que puede sacar de su apatía a los inversores y propiciar las deseadas alzas de precios. Pese a la enorme expectación, Naruhito todavía no ha hecho ningún comentario sobre su matrimonio, aunque ha recibido con sonrisas las felicitaciones de la prensa, que le esperaba el miércoles a la salida de la fiesta de Año Nuevo con sus ex compañeros de clase. Tampoco se pudo obtener ningún comentario de Owada, que, según dijo su madre a través del interfono a los periodistas que se aglomeraban ante su residencia, se encuentra en cama a causa de un resfriado.

La "historia de amor" comenzó en 1986, en un baile organizado para agasajar a la infanta española Elena en su visita a Tokio. Según la prensa local, el príncipe quedó prendado de la diplomática, inteligente y con carácter, tras conversar con ella y constatar que tenían "una manera de pensar muy parecida. Durante cinco años apenas se vieron, aunque en los últimos meses Naruhito confesó a un amigo que se citaba con una "mujer más joven que dominaba varios idiomas extranjeros".

Según fuentes de palacio, desde el pasado agosto el príncipe llamaba por teléfono a Owada por la noche y ambos tenían largas conversaciones, en las que finalmente él convenció a la diplomática para que le diera el en diciembre. "El Príncipe, pese a que es muy reservado, hizo grandes esfuerzos para ganar el afecto de Masako-san", comentaron estas fuentes, lo que confirma los rumores de la insistencia de Naruhito para que Owada se convirtiera en su esposa y futura emperatriz del Trono del Crisantemo. Owada, que renunció ayer a su cargo en la Cancillería, es graduada por las universidades de Tokio y Harvard, mientras que el Príncipe lo es por las universidades de Oxford y Gakushuin, en Tokio

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de enero de 1993