Los norteamericanos tendrán en 1994 hasta 500 canales por cable

Los norteamericanos van a asistir a una revolución sin precedentes en el mundo de las telecomunicaciones cuando, en 1994, se ponga en marcha la tecnología necesaria para abrir el espectro de sus monitores hasta los 500 canales de transmisión por cable. Con tan sólo pulsar un botón del mando a distancia, se podrá encargar comida, elegir el deporte que se desea ver entre centenares de opciones o consultar una videoteca situada al otro lado del país.

La televisión dejará de ser un aparato emisor para convertirse en un receptor de las necesidades del espectador, que intercambiará información y dispondrá de una serie de servicios sin precedentes a través del monitor de su sala. Los televidentes estadounidenses dispondrán de televisión a la carta, lo que les permitirá encargar, sin ninguna limitación en la oferta, la película que quieran pedir o la reposición de un programa que se han perdido.Hasta ahora, los norteamericanos tienen que utilizar el teléfono para comprar lo que se ofrece en los canales de telecompra, o para solicitar cualesquiera de los programas que de antemano se ofrecen en las cadenas de pago, pero en unos meses accederán a un nuevo campo de información gracias a la tecnología de la fibra óptica, que sustituirá las llamadas por el mando a distancia. La nueva técnica digital, puesta en marcha por la General Instrument Corporations, la compañía telefónica AT&T y la mayor empresa de cable de Estados Unidos, Telecommunications Incorporated de Denver, retransmitirá imágenes visuales con el mismo tipo de códigos, el 0 y el 1, que se utilizan en los ordenadores para plasmar la información. Los norteamericanos podrán seguir utilizando sus aparatos receptores, aunque necesitarán un descodificador para reconvertir la información digital. Esta nueva tecnología permitirá que la calidad de las imágenes aumente de manera parecida a la revolución que supuso pasar del disco al compact dísc en el mundo del audio.

Revolución

El paso a la retransmisión digital permitirá que los televisores almacenen información de la misma manera que un ordenador. La revolución que se prepara en las cadenas de cable va a suponer un problema añadido para las cadenas convencionales de tele visión, que llevan 10 años luchando en Estados Unidos para que los nuevos sistemas no les resten demasiada audiencia.Dentro de poco más de un año, los norteamericanos podrán consultar la programación de cada día en los periódicos o crearla a su gusto en cada momento. El cambio que se prepara va a ser de tal magnitud como para cambiar el concepto de lo que hasta ahora significa ver la televisión, que quizá deba empezar a llamarse hacer la tele.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0006, 06 de diciembre de 1992.