El Partido Demócrata investiga las actividades del hijo de George Bush

"Vuelven los fontaneros", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Marlin Fitzwater, después de conocerse ayer que el Partido Demócrata había investigado las actividades de un hijo del presidente George Bush para intentar probar delitos de corrupción.
Marlin Fitzwater recurrió al famoso término, acuñado durante el Watergate, después de que el presidente reaccionase con cierta indiferencia a este escándalo de espionaje, que puede convertirse en un nuevo elemento de tensión durante la campaña electoral norteamericana.
"Déjenles que husmeen en mi cubo de la basura. Llevo mucho tiempo en la vida política y creo que este tipo de actividades han sido habituales por su parte desde hace tiempo", dijo Bush.
El presidente del Comité Nacional Demócrata, Dan Carol, admitió ayer que su partido había pagado 5.000 dólares a una empresa de investigadores para obtener información sobre las actividades de Neil Bush durante la crisis de las cajas de ahorros en 1988.
Trato privilegiado
Los demócratas consideran que el hijo del presidente recibió un trato de privilegio por parte del Gobierno en el escándalo de la Silverado Savings and Loan Association, de Denver.El portavoz demócrata dijo que esa fue la primera vez que su partido contrataba un investigador privado para un trabajo de ese tipo, "mientras que los republicanos tienen un largo historial de contratación de investigadores". Según Dan Carol, ese es también un método frecuentemente utilizado por la prensa para obtener informaciones a las que no pueden acceder los periodistas.
El Partido Republicano mantuvo un enfrentamiento la pasada semana con el otro candidato a la presidencia, el independiente Ross Perot, después de que éste confesase que había mandado investigar al presidente Bush cuando era vicepresidente con Ronald Reagan por supuesta negligencia en las averiguaciones sobre la suerte de los prisioneros de guerra norteamericanos en Vietnam.


























































