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"Tres crios mas, no me importa"

Una mujer con cinco hijos custodiará a sus sobrinos porque la madre los cosía a golpes

Los agentes municipales que recogieron a la una de la madrugada del jueves a José Antonio, de 11 años, le encontraron lleno de magulladuras y mordiscos. Con él se hallaban sus dos hermanos, de 9 años y 22 meses. Sus tíos acababan de denunciar que la madre, Rafaela Díaz Parreño, de 32 años, les maltrata. Pocas horas antes había propinado la paliza a José Antonio, que aún se dolía de los golpes. Esta mujer no tiene domicilio ni forma conocida de ganarse la vida. El niño mostraba dos mordiscos profundos en el brazo, moratones y lesiones en una pierna, y afirma que su madre, le pinchó con un tenedor en el cuello.

Rafaela Díaz dejó a sus hijos en la tardé del miércoles en casa de su hermana María del Carmen, de 29 años, para que se quedasen allí una temporada, como solía hacer a menudo, mientras ella desaparecía. Poco después regresó "hecha una fiera", recuerda su hermano Jorge, de 17 años.Jorge, María del Carmen y los cinco hijos de ésta viven en una casa baja desvencijada, en una manzana que es como un grano que le ha salido al distrito de Retiro. Rafaela, la madre, quería llevarse de nuevo a sus niños. Histérica, pegó al mayor, que ya tenía el cuerpo magullado por otras palizas.

La familia pidió ayuda entonces a la Policía Municipal, que acudió a la casa y trasladó a los niños al hospital del Niño Jesús, y a la mujer, al hospital Gregorio Marañón, donde los facultativos le hicieron un análisis psiquiátrico. El hospital no facilitó el diagnóstico, que ha sido entregado al juez. Una de las hijas de María del Carmen, de 11 años, asegura que su tía "está bien, pero se hace la loca cuando quiere". Fue dada de alta, y después de prestar declaración policial quedó libre.

Los niños fueron reconocidos en el hospital. El doctor Manuel Otero confirmó que el hijo mayor tenía dos mordiscos en el brazo y lesiones por el cuerpo. Pese a todo, los niños están bien de salud, aunque llegaron al hospital sucios y desaliñados. No están desnutridos, aunque la madre "a veces se pasaba uno o dos días sin darles alimento", explica Jorge.

25.000 niños

María del Carmen, la tía de los críos, fue autorizada por el juez para recogerlos. "Ya tengo cinco; tres críos más no me importa", aclaraba cuando se disponía a darles la comida. Esta familia tampoco tiene ingresos fijos. Pero el padre, que no vive con ellos, les pasa dinero.

Los tres niños son una cruel muestra más de una realidad en la que el abandono y el desamparo están a la orden del día. Un total de 25.000 niños que han sufrido un mal trato psíquico o físico estaban bajo la tutela del Estado hace tres años, según el Ministerio de Asuntos Sociales (que no tiene datos más actualizados).

Pese a las campañas administrativas para que se denuncien los malos tratos a menores, se conoce un porcentaje ínfimo de los que se producen en reafidad. En el entorno cercano a estos dramas familares -barrio, escuela...-, muchas veces se oculta la realidad, porque se considera, erróneamente, un asunto privado, según explica un portavoz de la Consejería de Integración Social de la Comunidad de Madrid.

Integración Social tuteló a 721 niños en 1991. De éstos, 521 habían sido maltratados; 106 habían sufrido malos tratos físicos; 95 psíquicos, y 17 sufrieron abusos sexuales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de junio de 1992