Una tercera parte de las mujeres maltratadas que acudieron a la casa refugio de la Comunidad volvió con sus agresores
El 34% de las mujeres maltratadas que en 1991 acudieron a la casa refugio dependiente de la Comunidad de Madrid, tras pasar una media de tres meses, regresó al hogar con su marido o compañero a pesar de su consideración como presunto o confirmado agresor.
El dato lo facilitó ayer la consejera de Integración Social, Elena Vázquez, que aconsejó a las mujeres que "no aguanten ni por un minuto los malos tratos".
Durante 1991, ese centro de acogida tuvo 156 personas ingresadas, de las que 50 fueron mujeres, y el resto (106), niños. El 48,9% de los registrados vivía en Madrid capital; el 44,6%, en el área metropolitana, y sólo el 4,25%, en localidades rurales de la región.
Según Vázquez, esa casa de acogida, en funcionamiento desde 1984, responde a la situación de violencia y maltrato que sufren algunas mujeres en nuestra sociedad: "Pretende dar una respuesta social a un problema también social", dijo.
En cuanto al vínculo de la mujer maltratada con el agresor, los datos son los siguientes: vínculo matrimonial, 70,21%; no matrimonial, 27,6%, y separada del agresor, 2,12%.
La edad media de las mujeres que en 1991 pasaron por esta casa refugio era de 32 años, siendo la mayoría de ellas de entre 21 y 40 años.
Esas mujeres, con un bajo nivel de instrucción (el 62% sólo poseía estudios primarios), similar al de sus maridos o compañeros, en más de la mitad de los casos (55%) eran amas de casa.
Otro de los datos precisa que la media resultante de hijos por mujer es de dos, y de 7,9 años la edad media de los niños atendidos.
Las mujeres que acudían al centro llevaban una media de convivencia de 9,59 años y unos seis años soportando violencia de su marido.
El 10,6% del total empezó soportando agresiones al inicio de las relaciones, y el 8,51%, en el momento del embarazo. Para la Consejería de Integración Social, el alcohol (40%) y algo que llaman carácter (30%) son los factores que más inciden en la violencia que sufren las mujeres.


























































