Unión de científicos nucleares
Los científicos nucleares rusos de máximo nivel han constituido su propio sindicato, la Unión de Diseñadores de Cargas Nucleares, para defender sus intereses sociales y profesionales, pero sobre todo para tener un canal de diálogo directo con la Administración.Borís Murashkin, elegido presidente en el congreso constituyente que se celebró el 24 y 25 de febrero, explica que la idea de crear la Unión surgió hace un mes y medio al ver que se estaban empezando a tomar decisiones que podían afectarles mucho sin contar en absoluto con ellos. Murashkin no acaba de ver claro el centro internacional propuesto por EE UU y Alemania para retener en Rusia a los científicos como él, y opina que sería mejor que una pequeña parte del dinero que se va a gastar se destinara a la construcción de viviendas y a mejorar las condiciones de vida en Cheliabinsk 70 y Arzamás 16, las dos ciudades cerradas que constituyen el centro neurálgico del sector bélico nuclear.
Aprovechando la visita de James Baker a la primera de esas poblaciones, los científicos locales ya redactaron el 14 de febrero una carta dirigida a Borís Yeltsin y George Bush en la que expusieron su precaria situación y mostraron su temor a que "los problemas de los científicos nucleares sigan resolviéndose limitando sus derechos y libertades".


























































