Inercia y dudas
La celebración del viernes pasado ha dado paso a una fase en la que las dudas y la inercia se han repartido la sesión de Bolsa a partes casi iguales en el primer día de la semana.El dinero, lanzado a la caza de valores, se ha mostrado mucho más selectivo y ha centrado su atención en el sector eléctrico, aunque no por eso ha descuidado otros grupos en los que pudiera darse algún rebote importante. Telefónica, cuyo protagonismo en la última reacción alcista es indudable, resultó bastante castigada desde el inicio de la sesión, y eso que la acumulación de órdenes de venta en la apertura a 1.120 pesetas pudo evitarse en parte, aunque al Final el peso del papel se impuso sin dificultades ni oposición.
Las dudas de los inversores sobre el futuro inmediato llegaron a su punto culminante con Ebro Agrícolas, que en los minutos finales del mercado bajó un 12% al confluir los deseos de vender con la ausencia de demanda de estas acciones. Ese recorte y el de Telefónica hicieron que el índice general mostrara al cierre una subida de sólo 1,51 puntos, un dato anónimo en sí mismo y preocupante si se compara con los 2,54 puntos que subió el indicador mediada la sesión. El volumen de contratación empezó un lento retorno hacia los niveles de las jornadas anteriores a esta reacción alcista.


























































