Blue chips'
Tras el paréntesis de la Diada, Barcelona recuperó ayer las pérdidas del martes. Esta coyuntura de paso adelante, paso atrás, encaja de lleno en el típico mercado que entró en baja hace meses y, como dirían los manuales, carece de orientación. Aunque algunos informes hablan de una Bolsa sobrevendida y, por tanto, barata, los hechos se empeñan en demostrar lo contrario. Los volúmenes de negocio han aumentado algo en los últimos días; pero el dinero, sin embargo, sigue sin encontrar oportunidades estables de inversión y se limita a rápidos rallies de ida y vuelta sobre algunos blue chips o valores superlíquidos de donde se puede entrar y salir a la velocidad del rayo.El tirón de ayer puede considerarse como una muestra de confianza en los datos económicos conocidos ayer (inflación, paro y tipos de las letras), pero el mercado sigue sin prestar demasiada atención a estos datos y rebajó algo sus posiciones alcistas en la contratación de la tarde. Algunos expertos que se habían refugiado en el análisis fundamental confiesan ahora haber bajado la guardia ante este caminar aleatorio del mercado, empeñado en demostrar que la Bolsa es un juego de probabilidades.


























































