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Sólo 4 miembros de la comisión política del PCE apoyaron la disolución del partido

LUZ SÁNCHEZ-MELLADO, La comisión política del Partido Comunista de España (PCE) rechazó ayer por rotunda mayoría (18 votos en contra, cuatro a favor y una abstención) la propuesta de varios de sus miembros de liquidar la estructura del PCE e integrarse en una Izquierda Unida (IU) reconvertida en partido. La comisión decidió no introducir cambios significativos en los documentos congresuales aprobados por el comité central en julio, antes de la crisis soviética y del inicio del debate público sobre la continuidad del PCE.

"He encontrado respuesta en 4 personas y media". Así resumía Juan Berga, miembro de la comisión política, el eco que alcanzó en la reunión de ayer su intervención a favor de rectificar algunos aspectos de los documentos congresuales, dejar abierto el proceso de constitución de IU como partido y establecer unos ritmos para la disolución del PCE en esta nueva fuerza política.Las cuatro personas a las que se refería Berga eran él mismo y sus compañeros Francisco Palero, Juan José Azcona y Ángel Campos, partidarios de la disolución del PCE en IU. La otra "media" persona es José Zamora, secretario general de los comunistas valencianos, que se mostró receptivo hacia esa opción.

El resto de los 28 miembros de la comisión que asistieron a la reunión -con las significativas ausencias de Nicolás Sartorius y Fernando Pérez Royo- no se mostró dispuesto a hablar ni siquiera de plazos. Cinco de los asistentes se marcharon antes de la votación. La comisión está integrada por 34 miembros.

La postura mayoritaria, defendida por el secretario general, Julio Anguita, fue expresada por Antonio Romero en un descanso. Se concreta en mantener el PCE como partido y potenciar IU como "fuerza política plural con corrientes organizadas en su seno". El PCE sería una de estas corrientes, con estructura propia, y la misión de llevar propuestas a Izquierda Unida.

Tecnología punta

"El PCE se come los polvorones del 92 y los del 93", sentenció Romero. Ante la insistencia de los informadores para que explicara las diferencias entre "una fuerza política plural" y un partido o una coalición, Romero se disculpó: "Es que esto es nuevo y es difícil de comprender. Estamos haciendo tecnología punta", bromeó.

En el extremo más radical, Felipe Alcaraz, secretario general del PCE en Andalucía, acusó a los partidarios de disolver el PCE y convertir Izquierda Unida en un partido de haber hecho "estallar en mil pedazos" la presidencia de IU y de haber cuestionado el liderazgo de Julio Anguita. "Ahora hay que convocar una asamblea de IU para renovar su dirección y decidir si Anguita sigue siendo presidenciable", añadió. Todos ellos han mantenido que el liderazgo de Anguita es incuestionable.

Uno de los acusados por Alcaraz, Juan Berga, lamentó que la comisión tuviera dos "obsesiones": "No entrar en decisiones políticas y no tocar el documento de Anguita, como si no hubiera pasado nada en el mundo desde que fue aprobado". Berga se mostró muy pesimista respecto al éxito de las tesis críticas: "Podríamos aceptar la terminología de fuerza política plural para IU, pero si viéramos la voluntad política de que el PCE deje de ser un partido, y no lo vemos por ninguna parte", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de septiembre de 1991

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