Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA REVOLUCIÓN DE AGOSTO

Moscú

Las colas de más de una hora que se forman los domingos en la plaza Roja para visitar el mausoleo de Lenin se repitieron ayer "Es para verlo por última vez", decían unos. "Forma parte de nuestra historia", respondían otros. Por otra parte, el ex primer ministro, Valentin Pávlov, le dijo al funcionario que le presentó, para que la leyese y firmase, su orden de detención: "Antes de firmar tengo que decírselo a mi mujer". La respuesta fue: "Nosotros se lo diremos". La escena se desarrolló ante las cámaras de la televisión rusa, que la emitió la noche del sábado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de agosto de 1991