Ir al contenido
_
_
_
_
Tribuna:
Tribuna

Cambio de liturgia

La utilidad es el provecho o el jugo que se le puede sacar a una cosa. Los 9.600 millones de pesetas que se negociaron el miércoles en la Bolsa española lo dicen todo sobre la escasa utilidad que el dinero concede a esta Bolsa de finales de julio. El mercado no está para muchos esfuerzos y se limita, desde hace semanas, a rápidas salidas y entradas sobre valores líquidos. Los corros y los ordenadores se vacían a marchas forzadas y son cada día más los inversores que cambian la ruidosa liturgia del doy y el tomo por la hamaca de la playa o ese silencio intermitente que hace el agua pegando suavemente a las rocas.Tal y como está el panorama, puede resultar hasta más barato el veraneo que empecinarse en un mercado que, tras el despiste del martes, se ha tomado absolutamente en serio el anuncio del Gobierno de iniciar una política fiscal de disuasión al consumo para atajar la inflación. La única utilidad actual de la Bolsa es la utilidad marginal, entendida ésta como su capacidad para satisfacer necesidades concretas menos urgentes. Quiere esto decir que a algunos Fieles de la Bolsa aún les compensa permanecer en el mercado. ¡Qué Bolsa ésta, que ha pasado de depender del barandillero de antaño a la utilidad marginal!

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_