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Esa noche salió el sol

El Círculo recuperó su baile de carnaval en la noche de San Juan

Empapados en alcohol y abrazados a una de las generosas columnas del Círculo de Bellas Artes, algunos madrileños celebraron la primera noche de San Juan organizada por la entidad cultural, empeñada en que la ciudad adquiera o recupere cuantas más fiestas, mejor. A falta de verdaderas hogueras donde quemar lo indeseable de nuestro pasado reciente, el personal del Círculo colocó un enorme ninot en el vestíbulo, donde más de un deseo quedó escrito en papel y convertido en cenizas.

"No se os ocurra quemar la escultura que está apoyada en una alfombra de la Real Fábrica de Tapices", comentaba Enrique Baquedano, director del Círculo. La noche de San Juan resultó tan emocionante y casi tan mediterránea como pretendían sus responsables.A la 1.10 del lunes, tras la actuación de los Boleros Bengalíes, que regalaron notas de arpa a las parejas más juntitas, el presentador, Carlos Tena, subía al escenario anunciando una sorpresa para quienes "todavía tienen un corazón infantil". Segundos después, el radiofónico señor Casamajó entrevistaba en off a un curioso personaje desaparecido hace casi cinco años. Jaume Sisa, aquel cantautor galáctico, hablaba desde su retiro, prometiendo resucitar durante 20 minutos para que Madrid tuviera su nit de San Joan.

Capullos rojos sobre una boina negra, sobre el cinturón, en los zapatos. Sisa apareció con las cejas níveas y unas increíbles patillas al más puro estilo Ménem. Fueron sólo tres canciones, pero cuando por fin comenzó a cantar el Qualsevol nit pot sortir el sol, leyendo la letra en un papel, nadie se libró de un cierto escalofrío.

Jaume Sisa resucitó y los Manolos mataron al gitano Antón, además de ponerle su toque de lolailo a populares canciones de Los Beatles. Allí bailaba hasta el apuntador. Los rumberos catalanes se presentaron con su estética de pantalón de tergal, marcando lo que hay que marcar, y emulando la frase utilizada por la marca de tabaco que, ahora teñida de rubio, patrocinó el evento: paquete duro.

Bailaba la prensa, bailaba alguna de las chicas del trío Veneno, bailaban los músicos de Buenas Vibraciones y sonreía Aitana Sánchez Gijón. Baquedano recordaba el primer baile de máscaras de 1984: "Hubo más o menos la misma cantidad de gente y seguiremos haciendo noches de San Juan". Madrid tuvo hogueras, resucitó Sisa y el Atleti ganó al Barcelona. Una gran noche.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de junio de 1991