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Los países del Este piden ayuda a la OMS para superar su crisis sanitaria

Los ministros de Sanidad de la Europa del Este han solicitado en el marco de la 44ª Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) asistencia técnica y recursos farmacéuticos para adecuar la infraestructura sanitaria heredada del régimen anterior a las necesidades que ha puesto de manifiesto su nuevo sistema político.La crisis sanitaria que sufren algunos de éstos países -de la que la reaparición de enfermedades erradicadas oficialmente en las naciones occidentales del continente europeo es sólo un ejemplo- comienza a tener efectos demográficos.

El elenco de necesidades en la Europa oriental es tan amplio como importantes las diferencias entre los indicadores sanitarios del Este y el Oeste. Un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha revelado que las expectativas de vida al nacer no superan los 69 años en la URSS mientras que en Europa Occidental se cifra en torno a los 76 años.

Además, los niños de la Europa Central y del Este se enfrentan a una mortalidad dos veces superior a la de los niños europeos de Occidente. Para los grupos de edad intermedios, las expectativas no son más favorables: el número de defunciones por cáncer sigue siendo estacionario en estos países mientras que en Europa occidental y, siempre según datos de la OMS, se han reducido sistemáticamente.

Asimismo, la mortalidad por enfermedades respiratorias se cifra en la URSS en 647 casos de cada 100.000 habitantes; en la Europa Central y del Este en 622; y en el resto del continente en 346.

Enfermedades olvidadas

Según Ivan Chernozemski, ministro búlgaro de Salud, se trata de una crisis que incluso ha afectado ya al curso demográfico. "En 1990 se registraron por primera vez en la historia reciente de Bulgaria más muertes que nacimientos. Paralelamente algunas infecciones y enfermedades parasitarias olvidadas como la polio, la triquinosis o la rabia an reaparecido".

La situación sanitaria en Rumania, una vez superado el colapso inicial, no es más halagüeña. Según su ministro de Salud, Bogdan Marinescu, además de asistencia para la reestructuración del sistema sanitario, hay necesidades que siguen siendo extremadamente urgentes. "Es urgente un programa de planificación familiar y prioritaria una estructura de maternidad y pediatría".

Según los ministros, la descentralización v semiprivatización del sistema de seguridad social, la formación de personal sanitario, la extensión de la red hospitalaria y farmacéutica o la puesta en marcha de mecanísmos legales que impidan desde el aborto clandestino hasta el internamiento de niños considerados "irrecuperables" son algunas de las metas que perfilan el horizonte del año 2000.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de mayo de 1991