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El viento y las enfermedades siguen matando en Bangladesh

Los vientos de Bangladesh, soplando a ráfagas que superan los 150 kilómetros por hora, prosiguen su destructor recorrido por una nación en parte devastada. Y ahora la diarrea se cobra su propio cupo de muertos: 951 en dos semanas.Los nubarrones y las persistentes lluvias presagian nuevas calamidades en el país asiático, donde las infecciones diezman las zonas afectadas por el primer ciclón. Mientras las organizaciones humanitarias luchan por atajar las consecuencias de la catástrofe que se desató la noche del 29 de abril, los habitantes de Bangladesh apenas pueden superar su monumental tragedia "No tengo fuerzas, doctor", dice una mujer en Dhaka extendiendo dos brazos como agujas. "Quiero vitaminas".

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de mayo de 1991

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