La policía desactiva una bomba enviada a un funcionario de Alcalá-Meco
Especialistas de la policía desactivaron a última hora de la tarde de ayer un paquete-bomba remitido a un funcionario de la prisión de máxima seguridad de Alcalá-Meco (Madrid).El artefacto, cuya composición no se conocía al cierre de esta edición, llegó a la prisión sobre las cinco de la tarde escondido en un libro dirigido a un funcionario del centro penitenciario, cuyo nombre no quiso facilitar la policía por razones de seguridad.
Trabajadores del centro sospecharon del contenido del envío postal y alertaron a los técnicos en desactivación de explosivos de la policía.
Fuentes de Interior señalaron a este periódico que se ha alertado a los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado para que extremen sus medidas de precaución ante la posibilidad de que este paquete-bomba pueda ser el primero de una serie de envíos semejantes.


























































