Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
BALONCESTO / FINAL DE LA COPA KORAC

Pinedo sufre un infarto agudo en el banquillo

Ignacio Pinedo, técnico del Real Madrid, sufrió un infarto agudo cuando se llevaban transcurridos casi 17 minutos de la primera parte del encuentro que su equipo disputaba ante el Clear Cantú, correspondiente a la final de la Copa Korac. Pinedo, al cierre de esta edición, se hallaba en coma profundo; su corazón se encontraba afectado en un 80% y sufría una hemorragia interna. Fuentes de] club hablan de situación crítica, casi desesperada.

El primer parte médico hablaba de "parada cardiorespiratoria secundarla e infarto agudo de miocardio. El pronóstico es muy grave". En el segundo parte médico, cerca de las diez, Pinedo se encontraba en "coma profundo".Nada hizo presagiar que Ignacio Pinedo no se encontraba bien. De natural apacible, apenas se levantó de su silla durante toda la primera mitad, salvo cuando el técnico italiano, Fabrizio Frates, solicitó un tiempo muerto a los cinco minutos de partido (11-5 favorable al Madrid). Hacia el minuto 17, cuando el Madrid había perdido parte de su ventaja inicial (pasó de un 17-5 a un 28-26), Pinedo observaba el partido sentado y cruzado de brazos, postura en la que permaneció largo tiempo. De pronto, se dirigió a Angel Jareño, su segundo, con unos breves "Me mareo, me mareo". Seguidamente, su cabeza cayó sobre el hombro, como quien se queda dormido. Instintivamente, Jareño le movió el hombro, para levantarse de inmediato y reclamar atención médica. Segundos después, el juego estaba detenido y los camilleros procedían a trasladarle al vestuario.

Trasladado urgentemente al hospital Gregorio Marañón, los funcionarios del club optaron por ocultar a los jugadores la gravedad del infarto. "Se está recuperando bien. Está tranquilo y consciente. No ha sido grave". A pesar de ello, el capitán del equipo, Fernando Romay, confesó: "Sólo sabíamos que Pinedo había sido trasladado al hospital, pero estábamos destrozados. Deseábamos que el partido terminara cuanto antes".

Los jugadores se desplazaron al hospital para estar cerca de su técnico. A pesar de lo que les habían anunciado, la mayoría era consciente de la gravedad de su estado. Romay respondía con un escueto "creo que está muy mal". Alfonso del Corral, que acompañó en todo momento a Pinedo, reconoció que al llegar al hospital estaba "prácticamente muerto"

Pinedo fue el técnico que dio los dos primeros títulos de Liga al Real Madrid en los años 50, se refirió en alguna ocasión a que no le importaría morir " con las botas puestas". Incluso gustaba de decir: "Nada de hospitales, me gustaría que fuese en una final europea y después de ganar con una canasta en el último segundo".

Pinedo sufría desde hace años un cáncer de próstata, que le obligaba a sufrir, eventualmente, sesiones de quimioterapia. Por ello, cuando se planteó la posibilidad de contratarle, la primera cuestión a resolver fue la de su estado de salud; los médicos consultados respondieron que su dolencia no le impediría el desempeño de sus funciones. "Su corazón estaba bien", dijo Del Corral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de marzo de 1991