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La policía asalta un 'bunker' en la Gran Vía que era el mayor centro del narcotráfico en Madrid

JESÚS DUVA, La policía asaltó a últimas horas del pasado miércoles un bunker de un piso de la Gran Vía, en pleno centro de la capital, donde supuestamente estaba instalado el principal centro de distribución de heroína de Madrid, según fuentes policiales. En la operación habían sido detenidos hasta anoche un total de 13 personas de nacionalidad egipcia, iraquí y marroquí. Los encargados de la investigación continuaban anoche las pesquisas para descubrir otros pisos francos de la organización en localidades próximas a la capital.

Inspectores de la comisaría del distrito de Centro y del Grupo Tercero de la Brigada Central de Estupefacientes entraron al asalto en el quinto piso, letra C, del inmueble número 68 de la Gran Vía. Éste era el final de una larga serie de investigaciones iniciadas hace más de seis meses con el único objeto de detener con las manos en la masa al egipcio Wallig Nor Addin, de unos 45 años, considerado como el jefe de la mayor organización de distribución de droga en la ciudad.La principal dificultad para lograr el objetivo policial era que dicho individuo tenía su base de operaciones en un auténtico fortín: una habitación protegida por dos puertas blidadas de apertura electrónica y un sistema de cámaras de televisión, lo que le permitía filtrar a los clientes y desechar a las visitas que no le interesaban.

Después de mucho dar vueltas al asunto, los agentes idearon un plan perfecto. Dos de ellos fueron izados en una grúa de los bomberos hasta el quinto piso y, a punta de pistola, irrumpieron en el despacho del egipcio a través de las ventanas.

Mientras tanto, otros inspectores entraron en el bunker tras conseguir engañar a los guardianes que custodiaban a su jefe en la antesala.

'Pisos francos'

La operación conjunta desarrollada por los inspectores de la comisaría de Centro y del Servicio Central de Estupefacientes ha finalizado hasta el momento con la detención de 13 personas de diversas nacionalidades. También fueron decomisados en el fortín alrededor de un kilo y medio de heroína, un lote de joyas, brillantes, 200.000 dólares falsos, tres rifles, tres revólveres, una pistola de fogueo y numerosas llaves correspondientes a pisos francos y a automóviles Mercedes.

Según fuentes de la investigación, el piso de la Gran Vía era el principal centro de distribución de droga de Madrid. "Los traficantes que acudían allí lo hacían para adquirir un mínimo de 50 o 100 gramos de heroína", explicaron los citados medios.

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Una empresa de importación y exportación, 'tapadera' del centro de narcotráfico

Viene de la página 1El egipcio Walligh Nor Addin había montado una empresa de importación y exportación que en realidad era una tapadera de las verdaderas actividades, según fuentes policiales. Parte del montaje era un negocio de venta de películas de vídeo.

Junto al citado egipcio fueron detenidos una hermana y un hermano, además de otras 10 personas entre las que se encuentra un correo marroquí que llegó en plena operación policial transportando medio kilo de heroína.

A últimas horas de la noche de ayer seguían las investigaciones para tratar de localizar los numerosos pisos francos con que se supone que contaba la organización. En la localidad de Leganés fue descubierta una nave donde estaban aparcados varios automóviles Mercedes.

El presunto capo de la red solo salía del bunker cuando no tenía mercancía`, manifestaron fuentes de la investigación. "Prueba de ello es que en su despacho tenía un cubo lleno de orines", añadieron. En el momento del asalto policial, Nor Addin estaba vestido con un pijama.

El presunto responsable de la organización solamente recibía a traficantes de confianza, que generalmente eran avalados por otros individuos que respondían por ellos. En caso contrario, el egipcio observaba al cliente a través del sistema de circuito cerrado de televisión instalado en su despacho y, si el cliente no le daba buena espina, ordenaba a sus subordinados que no le dejaran pasar de la antesala.

El asalto al bunker se realizó sin que la policía tuviera que disparar un sólo tiro, aunque uno de los inspectores fue golpeado por uno de los narcotraficantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de febrero de 1991

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