Todo bajo control
La bolsa ha confirmado en esta sesión algo que los inversores consideran como una cosa natural, pues los precios han subido en ausencia de presiones de cualquier tipo. Como cada vez que el papel no está presente las cotizaciones han conseguido flotar, sin que se haya tenido en cuenta que la producción industrial se inclina a la baja o que el déficit comercial es alto a pesar de la corrección de diciembre. Los datos macroeconómicos se quedan al margen de los movimientos de las bolsas dando lugar a un peligroso divorcio, sobre todo porque serán esos datos los que habrán de apoyar cualquier reacción futura.El aquí y ahora de la versión oficial de la guerra del Golfo es todo lo que parece importar, y la ausencia de novedades importantes confirma cada día que todo va bien, sobre todo mientras que Wall Street consiga mantenerse a flote. También en aquella plaza se premia el día a día y se deja para después el estudio de las condiciones macroeconómicas que está generando una recesión que, hasta hace unas semanas, parecía bastante seria.La paralización del mercado debido a una falsa amenaza de bomba no consiguió más que centrar la atención en la situación bélica y contribuir a que el volumen negociado descienda un poco más.


























































