Contra la guerra

Las esperanzas del mundo en abrir una vía diplomática en Ginebra se han visto cruelmente frustradas. El pasado jueves, el Congreso inició los debates sobre la paz y la guerra; la intransigencia iraquí incita a un voto de castigo. Pero lo que los miembros del Congreso deben a América no es la ira ni la agresividad, sino su buen criterio sobre lo mejor para EE UU. En este momento estos intereses no serían bien servidos si se utilizara la fuerza militar. (...) Sería un error del Congreso confundir el patriotismo con la lealtad ciega hacia el presidente. Una América fuerte es una América democrática, basada en los principios constitucionales. El mayor patriotismo consiste en ser juicioso, no únicamente firme.Desde el principio, el diario The New York Times ha apoyado la Operación Escudo del Desierto, (...) el embargo internacional (...) y la competencia del presidente para conseguir una amplia coalición contra esta clara agresión . (...) Hay circunstancias que justifican los sacrificios de la guerra. Pero no se dan en el presente. (...) Para el Congreso, autorizar bajo estas circunstancias un uso inmediato de la fuerza sería una insensatez. Y extender un cheque en blanco al presidente para que lo utilice en un futuro, un abandono de sus deberes constitucionales. Tampoco los aliados de EE UU insisten en una guerra inmediata. Todo lo contrario. (...) Por ahora, el voto prudente y valiente es no a la guerra.

11 de enero

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