Por un Mundial de 'raids'
La llegada del primera Rally París-Pekín a la capital china se convertirá, según todos los expertos, en la gran oportunidad para que la Federación Internacional del Deporte del Automóvil (FISA) cree la ansiada Copa del Mundo de Raids, una forma como otra cualquiera de lograr uno de los mayores sueños del francés Jean Marie Ballestre, presidente de la federación: controlar de alguna manera la organización y desarrollo del mítico París-Dakar.
La supuesta Copa del Mundo de rallies maratonianos y exóticos precisa carreras de la altura del Dakar, pero en varios continentes. El París-Dakar y el París-Pekín serían secundados por el Safari de Australia -que ya cuenta con varias ediciones en su haber y no tiene nada que ver con el Rally de Australia, puntuable para el Mundial de rallies- y una prueba suramericana o, en su defecto, el Rally Faraones, que ampliaría su radio de acción de Egipto a la Península Arábiga.
La importancia que han adquirido este tipo de carreras y, sobre todo, el gran interés que los fabricantes japoneses sienten por estos despliegues y por demostrar que sus coches son más resistentes y poderosos que los europeos, han hecho de los raids unas carreras lo suficientemente atractivas como para tener su propio Mundial.


























































