Encierro de los familiares de cinco ancianos en el asilo El Encinar

Cinco ancianos de la residencia El Encinar, que ha sido abandonada por su dueño, Antonio Lara, se han encerrado con sus familiares en el chalé de Sevilla la Nueva donde se ubica el asilo. Los familiares aseguran que no abandonarán el recinto hasta que la Comunidad de Madrid proporcione plazas para los ancianos en una residencia pública.El portavoz de la Consejería de Integración Social, José Luis López, indicó que la Comunidad no se saltará las listas de espera que existen en sus centros para alojar a los ancianos de El Encinar."Estamos estudiando la posibiÚdad de iniciar acciones legales contra el dueño del centro", agregó.
El alcalde del municipio, Ángel Batanero, que desde el viernes viene ofreciendo víveres a los ancianos, dijo que ya no lo hará más, "puesto que ya están ahí los familiares, que son quienes fienen que cuidar a sus padres".
Cuatro de los nueve ancianos que había el viernes en la residencía fueron acogidos por sus familiares. El resto de los parientes ha hecho un fondo común para abonar los alimentos.
Uno de los empleados dijo que la residencia no tiene calefacción ni agua caliente, puesto que funciona por gasóleo "y no hay dinero para pagarlo".
Los nueve empleados de la residencia intentan que se reconozca oficialmente que siguen trabajando en el asilo, y han expresado su intención de continuar mientras permanezcan los ancianos.


























































