Actividad bajo mínimos
El fracaso del diálogo para tratar de buscar una vía diplomática al conflicto del golfo Pérsico ha vuelto a sembrar el desconcierto entre los inversores de todo el mundo, cuya primera reacción ha sido la paralización total de actividades. Si el viernes pasado Wall Street negociaba tan sólo 96,9 millones de acciones -la media suele estar en 170 millones-, la bolsa española no ha querido ser menos y ayer se ha lanzado en busca de un nuevo nivel mínimo para la contratación. De los valores del mercado continuo, entre los que se encuentran los más activos, sólo tres superaron los 200.000 títulos negociados y ni siquiera Telefónica llegó a esa cifra, aunque fue debido a que Wall Street estuvo cerrado por ser jornada festiva en Estados Unidos y faltó el arbitraje. Este desinterés del dinero por el mercado, incluso a muy corto plazo, parece un mal síntoma de cara a las sesiones que vienen, a pesar de que tampoco el papel parece tener mucho interés en asumir el protagonismo. La contratación de esta sesión, que difícilmente superará los 4.500 millones de pesetas efectivas, puede ser sólo el primer paso de los inversores en el supuesto de que la crisis del Golfo continúe sin una solución que no suponga un trauma para unas economías que ya se preparan para hacer frente a una serie de problemas puntuales.


























































