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GUERRA EN EL GOLFO

El Gobierno español busca el respaldo de la oposición para su intervención militar

El Gobierno español intenta conseguir el respaldo de la oposición parlamentaria a su intervención militar en la crisis del Golfo Pérsico, concretada hasta ahora en la autorización a Estados Unidos para que utilice las bases en España para el traslado de tropas a Arabia Saudí y en la propensión gubernamental a enviar buques de guerra a la zona.El ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez, informará hoy sobre el desarrollo de la crisis al presidente del Partido Popular (PP), José María Aznar; al líder de Izquierda Unida (IU), Julio Anguita; al portavoz del Grupo Catalán del Congreso, Miquel Roca; a un representante del CDS (su presidente, Adolfo Suárez, o su secretario general, José Ramón Caso), y al portavoz del PNV en el Congreso, Iñaki Anasagasti.

El conflicto con Irak será también el tema central del despacho que, como cada año, celebra hoy el Rey con él presidente del Gobierno en el Palacio de Marivent (Palma de Mallorca).

Javier Rupérez, portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Defensa del Congreso, manifestó ayer que su partido "está dispuesto a apoyar al Gobierno" en este conflicto y que respalda el envío de buques españoles al Golfo Pérsico. "Por primera vez, y que sirva de precedente, tenemos que constatar que [la crisis] nos afecta. Es indispensable una manifestación concreta, y no sólo retórica, de solidaridad con nuestros aliados", agregó.

Situación compleja

El portavoz del PP no ocultó que "se trata de una situación compleja y grave" y que la participación en el bloque del Estrecho de Ormuz "podría equivaler, políticamente hablando, a una declaración de guerra", por lo que se mostró partidario de que, inmediatamente después de la reunión que celebra el lunes en París la Unión Europea Occidental (UEO), el Gobierno informe de una u otra forma al Parlamento.

Por su parte, Antonio Romero, portavoz de Izquierda Unida (IU), criticó la autorización concedida a EE UU para que utilice las bases que, en su opinión, "viola el resultado del referéndum". "España no debe mandar ningún buque militar al Golfo Pérsico", agregó Romero, quien se mostró convencido de que la intervención militar sólo servirá para potenciar el integrismo islámico y de que la participación de la UEO en el dispositivo se ha producido por presiones de los Estados Unidos, ante la imposibilidad de que actuase la OTAN. "Nos vamos a ver envueltos", dijo, "en una guerra que, según Felipe González, era regional".

Para Joseba Azkárraga, de Eusko Alkartasuna, el envío de tropas al Golfo puede ser oportuno "en la medida en que, por medio de esta iniciativa, se puedan hacer efectivas las resoluciones de la ONU", aunque podría esconder "intentos de otro tipo por parte de Estados Unidos".

Koro Garmendia, de Euskadiko Ezkerra, asegura que su partido es "radicalmente contrario a la guerra", por lo que considera que "deben agotarse todas las vías diplomáticas". Jon Idígoras, de Herri Batasuna, denuncia la "doble moral" del Gobierno, pues "se denuncia la invasión de Kuwait, pero se silencian otras ocupaciones, como la de Panamá o la de Cisjordania y Gaza", informa Juan Carlos Giménez desde Bilbao. Ayer, este periódico no pudo localizar a los portavoces del CDS, CiU y PNV.

Durante toda la jornada continuó el puente aéreo establecido, en Torrejón de Ardoz (Madrid) por las tropas de Estados Unidos que se trasladan a Oriente Próximo. Aproximadamente cada 20 minutos llega a la base un avión de transportes C-5 Galaxy o C-141. También los aviones-cisterna de Zaragoza continúan con sus salidas nocturnas para abastecer en vuelo a cazas norteamericanos hacia Arabia Saudí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de agosto de 1990